El periodismo dejó de ser lo que era
Sábado 26 de Abril de 2008
SERGIO DAHBAR
sdahbar@hotmail.com
Si los profesores de las escuelas de periodismo del país (Caracas, Valencia, San Cristóbal, Maracaibo y Puerto La Cruz) trabajaran con sus estudiantes La prensa sin Gutenberg (Punto de Lectura , 2007), esos muchachos lo agradecerían eternamente. Estarían entrando con paso firme en el siglo XXI y se sacudirían las telarañas que en algunas aulas aún les impiden ver lo que será el futuro. El libro de los periodistas Jean Francois Fogel y Bruno Patiño , asesor el primero y presidente el segundo de Le Mon de Interactif, se ha convertido en una referencia ineludible en el ámbito de las comunicaciones. Ambos son además profesores de la Fundación del Nuevo Periodismo Iberoamericano , presidida por Gabriel García Márquez.
Para Fogel y Patiño, Internet no es un soporte más, sino el fin del periodismo tal como lo conocíamos. La web lo despojó de sus privilegios. Democratizó la información. Y convirtió a cada ciudadano en un productor de contenidos. Por eso afirman que no se trata de una parte más de la evolución de las comunicaciones, sino de una historia diferente.
"Producir información cuenta muy poco" –confiesan– porque se consigue en todas partes y abunda. Lo importante es "dominar su búsqueda y su transferencia". En ese terreno on line los hombres rivalizan con los sistemas. Una de las tesis centrales del libro es que la prensa se ve obligada a cambiar bajo la doble presión de la audiencia y de los algoritmos.
Las audiencias dejaron de ser las que eran. Se han vuelto más participativas y virulentas.
Cada ser humano hoy establece su cartografía personal para buscar lo que quiere. Y tiene al alcance de su mano una red invisible de algoritmos que le permite clasificar a través de numerosas páginas miles de informaciones que se encuentran disponibles. "En Internet un sitio no es tanto un destino como una etapa: la fluidez del tráfico determina el éxito".
La lectura de La prensa sin Gutenberg resulta a la vez diáfana y entretenida. Nace de la experiencia de ambos profesionales, en el campo editorial, periodístico y de la asesoría de medios. Citan a Miguel de Cervantes, a Jorge Luis Borges y a Arthur Conan Doyle, por mencionar a tres autores que vislumbraron al futuro en la escritura. Y recuerdan que en la red uno se siente como en la película Alien: "En el espacio nadie puede oírte gritar".
He ahí uno de los problemas centrales de Internet: existen demasiados mensajes, pero nadie garantiza que se vean.
Y si levantas la voz no te escuchan. Por eso es tan importante saber de dónde vienen los visitantes y hacia dónde se dirigen.

Para explicar lo específica que resulta la actividad de Internet, Fogel y Patiño apelan al viejo cuento del policía de fronteras que ve pasar un camión muchas veces y nunca encuentra nada adentro. Siempre se queda con la sospecha de que algo escondía ese conductor. Hasta que cierto día, en el plazo de su jubilación, le ruega conocer la verdad de esos traslados. Y éste le responde: "Trafico camiones".
Ese ha sido un error de visión de los analistas: presumir una carga y no entender el transporte en sí mismo, es decir la especificidad de una revolución comunicacional llamada Internet, que le ha cambiado el rostro al periodismo como lo conocíamos y le ha puesto aparente fecha de caducidad.
Fogel y Patiño hacen un recuento de las predicciones más notorias. Ted Turner, fundador de CNN, auguró el final de diarios impresos para 1991.
Dos años más tarde el médico Michael Crichton, autor de Parque jurásico, aseguraba que los periódicos eran "la siguiente especie en extinguirse". Y un directivo de Microsoft se animó a plantear que los medios impresos dejarían de publicarse en el año 2018.
Nadie puede prever con certeza qué es lo que ocurrirá en el futuro, salvo el osado film Epic 2014, manifiesto de persuasión que circula en Internet (dónde más). Thomson y Sloan, los autores, explican cómo el poder de informar escapa de los medios arcaicos para quedar en manos de quienes controlan el tráfico en Internet. En el año 2014 vencen los conquistadores digitales. Y The New York Times, mito contemporáneo de la comunicación, sale del mercado para convertirse en un newsletter que circula en las manos de una élite.
El lector puede estar tranquilo: ni el humor queda fuera de esta reflexión de Jean Francois Fogel y Bruno Patiño, libro indispensable para comprender el periodismo impreso cuando se enferma gravemente y amenaza con extinguirse.
En el año 2000, los autores reciben el encargo de estudiar la rentabilidad de la página web del diario Le Monde. Cinco años después, la información recopilada les sirve para publicar una exhaustiva investigación sobre el periodismo después del papel… La evolución de su breve historia, las diferencias entre prensa escrita y prensa audiovisual, el perfil de los usuarios, el nuevo tratamiento de la información… En definitiva, un análisis en profundidad sobre el surgimiento y el significado de la prensa on line, planteado como una convulsión similar a la provocada por la irrupción de la imprenta.
Ficha
La prensa sin Gutenberg Jean-François Fogel, Bruno Patiño ISBN: 978-84-663-1975-1 | Págs: 240 | Fecha: 02/5/2007
Género: Ensayo/memorias





