Esta semana hemos visto con asombro los niveles de violencia que se han desatado en el país. Comenzando por el discurso del presidente, quien llamó al ministro de la Defensa, al ministro del Interior y al Jefe de la Policía a echarle gas del bueno y poner presos a los estudiantes. Esa orden ha desatado la agresión, no solo por parte de los cuerpos policiales, sino, más grave aun, por grupos radicalizados del chavismo, quienes, con armas y explosivos del gobierno, han atacado a nivel nacional tanto a las manifestaciones estudiantiles como objetivos “políticos” tales como las sedes del FCU en diversas universidades, la Nunciatura y la sede de la Alcaldía Mayor, entre otros.
Foto tomada de El Nacional

