Así lo afirma Oscar Lucién, investigador de ciencias de la información y la comunicación, para quien los canales gubernamentales y oficialistas lo que tienen es una promoción permanente del Presidente.
¿Será por eso que, como dice el título del reportaje de Tal Cual del 17 de mayo, “65% no ve las cadenas”?.
El diario El País, de la mano de Fernando Navarro, dedica un excelente reportaje a los periodistas en el Día de la Libertad de Prensa. Un texto extremo, donde la muerte es la protagonista: “el barómetro de Reporteros Sin Fronteras (RSF) señala que en lo que va de año han muerto nueve periodistas mientras que 165 han sido encarcelados. También recoge que al menos 120 personas han sido detenidas por informar a través de Internet, que se ha convertido en un medio cada día más vigilado por las autoridades en países como Irán, Rusia o Cuba”. Lo peor es que 90 por ciento de esas muertes quedarán impunes, como los 10 casos de asesinatos sin resolver que la nota incluye más adelante.
Sin llegar a tal extremo, aún, en Venezuela el periodista es un profesional incómodo, en especial para el máximo líder rojo. Tan incómodo que ante las preguntas en rueda de prensa abierta, se molesta y, lejos de contestar las interrogantes agrede en vivo y directo a la profesional y al medio donde trabaja. Por ahí se empieza.
Quién opine contrario a la doctrina oficialista se convierte en un delincuente común,no político. Es un forajido igual al que asesinó a la madre e hija en un parque o al que mató a tiros a un conductor para robarle una exigua suma de dinero. Si protesta en la calle, corre el riesgo de ser detenido y acusado de violador. Si denuncia a algún funcionario, es posible que lo encarcelen por corrupcíon. Esto sucede en países que se despojan de la careta democrática. MTA
El presidente lo criticó el domingo, el lunes la Fiscalía ordenó investigación, el martes la Asamblea Nacional habló del asunto y acordó, oposición opuesta -así redundante- condenarlo y nombrar una comisión que descubra a delincuentes cibernéticos.
Un proceso rapidito, expedito.
Como para que sirva de ejemplo a los tribunales que tienen a los presos sin sentencias durante años o al ministerio correspondiente que deja a la gente vivir en carpas durante años al lado de lo que supuesta mente será su vivienda.
Una burocracia que diligentemente habla de regulación, control, legislación de internet, mientras encapuchados amparados en la oscuridad queman el rectorado de la UCV, sumando el hecho a los cientos, miles, de delitos que mensualmente engordan las listas de violencia e impunidad nacional.
La democracia de Internet es demasiado inconveniente como para dejarla quieta. Allí escriben, no los periodistas, esos son los de menos, sino todo aquel bicho con uña que quiere y se atreve a decir algo. Eso lo sabe el mundo entero. Y en el mundo entero la soportan muchos y tratan de detenerlo unos cuantos, entre ellos, ahora, Venezuela.
Es como una epidemia que se expande rápidamente. Lo que otrora aplicó Fidel Castro en Cuba, lo ensaya su hijo putativo Hugo Chávez y por extensión empiezan a practicar los otros mandatarios que forman parte de lo que el diario El País - acusado por los chavistas como opositor- llama el eje bolivariano. Un reportaje publicado hoy expresa que el acoso contra los medios se agrava en Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua y que la censura y las amenazas a los periodistas disparan las alarmas en la región. Esto ocurre al tiempo que el gobierno anuncia el próximo cierre de 29 emisoras de radio que, sumadas a las 34 ya clausuradas suman 63 desaparecidas del espectro radioeléctrico venezolano. La nota completa a continuación.
Bajo este título, el bloguero Felix Tapia incluyó en su espacio web una nota en la que llama a protestar a través del sitio más impactante del planeta: Twitter. Dice “na campaña modesta pero vigorosa de venezolanos en Twitter, bajo la etiqueta #FreeMediaVE tiene molesto al gobierno bolivariano, el cual no tolera la menor crítica. Epítetos de ultraderechas, terroristas, desestabilizadores caen sobre los que nos dignamos a mantener al mundo y a los venezolanos informados de los abusos de un gobierno, cada día mas totalitario. Inscríbete en Twitter y ayúdanos a difundir los atropellos contra la democracia”.
Además, Tapia en otra nota incluye una nueva dirección en la que los novatos pueden conseguir una guía de cómo usar la red social, con el agregado de que contiene el proyecto de ley Contra Delitos Mediáticos -mejor conocida con las excelentes siglas Ley CDM- y que se llama Medios en Venezuela, a través de la cual también puedes seguir las converaciones en torno a #fremediave.
Como apoyo, a continuación pueden leer la nota de El Nacional en la que alude a como el Gobierno pierde la batalla en Twitter con el cierre de las emisoras radiales.
En el editorial de la edición impresa del 1 de agosto de 2009, el diario español El País destaca que Chávez quiere encarcelar a quienes divulguen noticias contrarias al catecismo del régimen. Lo puede leer a continuación.
La orden de cierre a 34 emisoras anunciada por el presidente de Conatel, el tambiém ministro, Diosdado Cabello en una rueda de prensa en la noche del viernes 31 de julio, dejó un amargo sabor en la boca de por lo menos la mitad de los habitantes de Venezuela que adversan la impuesta política socialista del presidente Chávez. La noticia inmediatamente corrió por el mundo. Solo en Google, a eso de las 9 de la mañana del sábado, la frase ordenan cierre de emisoras de radio en Venezuela produjo casi 17 mil enlaces.
En su columna Mutatis Mutandi de los viernes en Tal Cual, el periodista Alonso Moleiro desenmascara, en siete puntos de análisis, las grandes mentiras -mediáticas- que el gobierno levanta en torno a la oposición, y que no son más que el espejo de su propia armanzón. “Los insultos del presidente, sus intervenciones más soeces y polémicas, sus anécdotas más picantes, tienen lugar en horario infantil. La ley debería entrar por casa. Nadie da explicaciones”, dice entre otras cosas. No se pierdan el artículo completo a continuación. Leer resto de la Entrada »
Frank La Rue, de la ONU, y Catalina Botero, de la OEA, relatores por la libertad de expresión, dijeron que las declaraciones de las autoridades venezolanas, en que acusan a los medios privados y en especial a Globovisión, “generan un ambiente de intimidación en el cual se ve seriamente limitado el derecho a la libertad de expresión”. Los relatores destacan que las funcionarios públicos “tienen el deber de respetar la circulación de informaciones y opiniones, incluso cuando éstas son contrarias a sus intereses y posiciones”. En respuesta el gobierno venezolano anuncia la creación de un organismo paralelo que vele por las cuestiones de derecho. La nota aparece en el Blog de Noticias Periodismo en las Américas del Knight Center, Universidad de Texas y la pueden leer a continuación.