
Por MTA
Vi el título en el blog de Félix Tapia desde luego con gran sorpresa. Luego me percaté que el tema era el del día en las listas de internet. Las 10 razones que existen para votar por el Sí en el referendo del 15 de febrero, son una peor que la otra. Y están circulando en un volante.
Primero apelan al sentimentalismo barato acompañado del mesianismo: nos ama, se sacrifica por nosotros y por lo tanto nada que haga nos puede hacer mal. El es el todopoderoso, sin él el país -y América Latina, el continente Américano, Europa, y el resto de la Tierra- no tiene futuro. Si él pierde el referendo viene la guerra porque los del No, es decir, los que claman para que se respete la Constitución y para que el presidente de la República no se quede per secula seculorum -campaña abusiva e ilegal mediante- en el gobierno, no quieren al país, ni a los pobres, ni a los negros, ni a los indígenas, ni la alpargata ni el sombrero de cogollo.
En el volante propagandístico del gobierno no se muestra una sola obra, precisamente, de gobierno. Es, sencillamente un panfleto que, como dice Tapia en su blog, la pieza además de ser una gran manipulación, está cargada de adulación y de un fanatismo extremo. Un balde más para alimentar el discurso de odio que padecemos los venezolanos. Lo reparten en las calles, especialmente por la plaza Altamira.
A continuación puede leer el volante con sus propios ojos.
Las Líneas de Chávez es el título de la columna que a partir de hoy, tres veces a la semana todas las semanas hasta el día del referendum, el presidente Hugo Chavez estará publicando en varios periódicos. La primera de ellas, titulada precisamente la primera entrega, la tomamos de
Pa’lante y pa’trás. Así está el presidente Hugo Chávez. Hace unos meses ni de broma aceptaba que la reelección se pudiera plantear más allá de su cabeza. Ahora todo bicho con uña que reciba un voto popular podría aspirar a quedarse para siempre con el coroto. Ayer su mensaje fue como de conmiseración. No quiero ser más Presidente, pero la gente me lo ruega. Juzguen ustedes mismos. Lean lo que dijo en su espectáculo televisivo dominical (tomado de


