Gregor Schneider , artista alemán, quiere que como parte de su exposición muera una persona en vivo. Por ello busca a un desahuciado. argumenta que convertir la muerte en algo público puede servir para disminuir el miedo de las personas al momento de fallecer. El artista, que en 2001 ganó el León de Oro para escultura en la Bienal de Venecia, no es la primera vez que experimenta con la muerte. Sus intenciones han desatado una polémica en Alemania, donde políticos de derecha e izquierda han opinado al respecto. La nota completa en BBC Mundo .
