Dos grandes apagones en solo cuatro meses, el de abril y el de hoy, sin contar en el intermedio con los pequeños saltos de eléctricidad que dejan a algunos sitios sin energía por minutos y hasta horas, son los vivos ejemplos de la ineficiencia gubernamental.
Foto El Nacional: La capital colapsó
Porque hay que reconocer que antes de que estatizaran la Eléctricidad de Caracas en la capital venezolana era muy raro vivir un apagón como los que han estremecido a la ciudad en los que va de 2008. El de ayer fue doble y extendido. Primero alrededor de las 2 de la tarde por unos cuantos muinutos y luego, tras regresar, se interrumpió de nuevo por un período más largo. Inmediatamente comenzó el colapso capitalino. El gentío caminando buscando la forma de llegar a su casa, pues de sus trabajos los soltaron temprano, en especial de los entes ministeriales que abundan en el centro de la ciudad; el tráfico infernal, las sirenas de los bomberos estremeciendo de susto, mientras en decenas de ascesores la gente esperaba inquieta por el rescate bomberil. Que no cunda el pánico fue el mensaje. En varias ciudades y pueblos de interior del país se registraba similar situación.
