Por María Teresa Arbeláez
A principios de esta semana una reconocida investigadora del Ivic alarmada comentaba cómo en ese momento estaba recorriendo las carreteras interna , allá en el recóndito y silencioso Altos de Pipe, una caravana roja rojita, festejando con cornetas y gritos la victoria chavista del domingo.
Infografía: El Nacional. Nota: El orden correcto de los nombres: Raimundo Villegas, Egidio Romano y Ljhis Carbonell
La caravana, sin embargo, no sorprendió a nadie porque el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, uno de los centros de investigación científica más importante del país y otrora de América Latina, es ahora un sitio donde la política impregna los microscopios y empapa las batas de los científicos tiñéndolas de rojo, so pena de vivir un pequeño infierno.
Ese ambiente politiquero fue lo que reflejó un reportaje en el diario El Nacional en el que la periodista Carolina Conde recogía en el titulo la esencia de la situación “Politización y fuga de cerebros empañan celebración de 50 años del IVIC “. (ver el articulo más adelante).
Francho Barón - Río de Janeiro
No es que la gente se ponga verde. Pero valga la metáfora porque el sexto pecado enferma de verdad a quienes la padecen. Tan de verdad que ya los científicos ha podido detectar los cambios que produce. En un trabajo cuyos resultados acaba de publicar
JMS
El 2 de marzo en El Teatro, en Las Mercedes la Fundación de Apoyo al Talento Nacional realizará el espectáculo
El reporte realizado por un grupo de investigadores de la
Definitivamente esta misión no es como la pintan. O mejor dicho, no está tan sana como la describió el presidente Chávez en su mensaje anual y mucho menos como la vendieron en la campaña por el referendo constitucional. Con solo adentrarse un pelito en sus cifras, investigadores como Carlos Walter, director del Centro de Estudios del Desarrollo (Cendes) de la