Ni Pablo Linde, ni El País se volvieron locos. Tampoco quien escribe este blog. Sencillamente es un título que pretende llamar la atención sobre una de las preocupaciones de quienes defienden el idioma a capa y espada. El lenguaje cibernético preocupa porque cada día se ven más abreviaturas y faltas de ortografía. El análisis de los expertos concluye que lejos de debilitar el idioma, Internet representa un nuevo desafío para la escritura.
Ilustración: Lemus, El Nacional





