Sin tetas no hay paraíso, el atractivo título de la novela del escritor colombiano Gustavo Bolívar y de por lo menos 5 telenovelas y hasta de una película, sirve de comodín para introducir un tema que preocupa mundialmente: los 400 mil implantes chimbos que, en especial las latinoamericanas -80 por ciento-, pero también muchas francesas, se colocaron para alcanzar ese paraíso en el que, al parecer, llegan las mujeres bien pechugonas. Desde luego hay miles de éstas féminas que utilizaron tales implantes para superar una secuela de algún problema médico.
El diario Tal Cual publica en su edición impresa de hoy, en la sección Diez en uno, los 10 puntos claves de este escándalo llamado PIP por ser las siglas de la empresa francesa fabricante del producto. A continuación la nota completa.





