
En Venezuela, de acuerdo a las cifras gubernamentales, 35 por ciento de los investigadores científicos trabajan en el área de la Ciencias Sociales. Un área que, sostienen algunos, solapa la ciencia con la política. ¿Será por eso que en los dos últimos años el premio Anual al Mejor Trabajo Científicoen esa área que otorga el Ministerio de Ciencia y Tecnología ha quedado desierto?.
Leyenda: Requena y Albornoz hacen propuesta
El asunto no ha tomado por sorpresa a los científicos y es por ello que varios de los líderes, entre ellos Jaime Requena y Orlando Albornoz, están planteando la posibilidad de crear un premio alternativo que reconozca la actividad científica por encima de los colores y la preferencias políticas. Veremos qué pasa.La nota completa de El Nacional la puede leer a continuación.
Se entregaría el 1° de octubre de este año
Premio alternativo para Ciencias Sociales
Por dos años consecutivos, el Ministerio de Ciencia y Tecnología ha declarado desierto el galardón oficial
En otras áreas científicas sí se han otorgado los premios nacionales
Tradicionalmente, el reconocimiento a los investigadores nacionales por su trabajo ha estado en manos del Estado, específicamente del Ministerio de Ciencia y Tecnología, pero los científicos sociales se han ido con las manos vacías los dos últimos años.
El jurado del Premio Nacional de Ciencia declaró desierto, por segunda vez, el renglón al Mejor Trabajo en Ciencias Sociales, lo que ha motivado a algunos investigadores a proponer un galardón alternativo.
La idea, por los momentos, se maneja sólo en la web. En un correo electrónico, los investigadores Orlando Albornoz y Jaime Requena han invitado a otros científicos sociales a unirse a la propuesta, puesto que consideran “improcedente” la omisión del Estado venezolano en la entrega del reconocimiento.
“La ciencia se valida y legitima por la propia comunidad, quien con sus limitaciones, celos y competencias se reconoce y reconoce a otros. Por eso, cuando el Estado no es reconocido como tercero legítimo, representante del espíritu de la comunidad, ésta recupera su función original”, dice.
Se propone la entrega del premio alternativo el 1° de octubre de este año, lo que implicaría la redacción de las bases, así como la designación de un jurado de alto nivel. El reconocimiento sería estrictamente honorífico, sin remuneración económica.
Existen científicos. De acuerdo con los datos del Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, de un total de 6.038 científicos acreditados en el Programa de Promoción al Investigador, 2.107 se dedican a Ciencias Sociales, lo que representa cerca de 35%.
La declaratoria como desierto del Premio Nacional de Ciencias Sociales podría responder a un motivo meramente político, según el investigador Roberto Briceño León, quien recibió el galardón hace más de 20 años por el trabajo Los Efectos Perversos del Petróleo.
“Los científicos consideran que no vale la pena concursar porque su trabajo puede ser juzgado más ideológicamente que por sus méritos científicos. No hay intelectuales de Gobierno, puesto que a ellos ni siquiera les entregan el premio. La gente más cercana al proceso no hace investigación.
La ciencia aprendió a ser crítica y se toma en serio lo de ser independiente”, señaló.
Alexis Mercado, merecedora del Premio Nacional de Ciencias Sociales en 2001, indicó que sabe que en 2007 fueron pocas las investigaciones que se presentaron a la competencia y que, probablemente, la situación se haya repetido en 2008. “Posiblemente existe un desinterés de la comunidad científica porque en Venezuela sí se investiga. El problema es el solapamiento que existe de la política con la investigación”, dijo.
A pesar de que se hicieron varios intentos, el Ministerio de Ciencia y Tecnología no dio respuesta sobre la justificación de la declaratoria como desierto del Premio Nacional al Mejor Trabajo Científico en Ciencias Sociales.