No se por qué se ha armado tal alharaca con los insultos dominicales del presidente Chavez. ¿Será porqué insultó a gente importante? o ¿porque sus gritos destemplados y acusaciones tuvieron nombre y apellido?.
No hay que asombrarse ni extrañarse. A nosotros los venezolanos de a pie, a la masa amorfa que constituye la oposión, nuestro Presidente, el que eligió la democracia, tiene una década insultándonos, con más o menos insolencia, con más o menos groserías, con más o menos desplantes, pero siempre menospreciándonos, acusándonos y señalando delitos que jamás son probados.
Imagen tomada de resistenciabucarecaracas.blogspot.com/2007_11…
¿Es que acaso cuando nos puso el apellido de golpistas nos estaba alabando, o cuando nos bautizó como escuálidos pensaba con cariño, O la victoria de mierda que tuvimos en diciembre pasado fue un festejo?
No, Chavez ofende diariamente al que se le opone. Solo que ahora esas ofensas, esos gritos e insultos van también con los de su bando que se le están -por fin- enfrentando. Y a los candidatos de oposición donde ve peligrar su poderío, como en el Zulia, donde Manuel Rosales y Pablo Pérez son ahora enemigos con nombre y apellido, una necesidad de campaña, puesto que el gobierno no puede exhibir logros importantes en los temas más sensibles a la población como la seguridad, educación, alimentación, salud y vivienda.
Por eso hay quienes sostienen que las "Encuestas obligan al Presidente a emplear discursos agresivos" (El Universal). Lo cierto es que la masa amorfa, sin nombre ni apellido, ya tiene una piel lo suficientemente curtida y engrasada como para que términos como imbécil, desgraciado, y ladrón de siete suelas, le resbalen.
Ver también a continuación El diccionario de campaña de Chávez
Encuestas obligan al Presidente a emplear discursos agresivos
EL UNIVERSAL
El ofensivo y soez verbo presidencial, cargado de adjetivos y descalificaciones, se puede explicar con una palabra: encuestas. El estudio trimestral de Keller y Asociados (ver infografía anexa) sugiere que la campaña electoral "para escoger gobernadores y alcaldes comienza a mostrar indicadores que revelan la fragilidad de la estructura hegemónica de poder del presidente Hugo Chávez".
Para los analistas de la encuestadora, el jefe de Estado "intenta posicionar una agenda de debate en torno al propio Chávez con acciones y discursos agresivos y amenazantes"No es para menos. Aunque la elección presidencial del año 2012 luce aún lejana, las perspectivas al día de hoy sugieren que aunque Chávez recupera popularidad (uno de los tres factores que sirven para evaluar la intención de voto) no logra reconquistar la confianza de los votantes, ni el apoyo del chavismo duro.
Para Keller y Asociados, 47% de los venezolanos ven con agrado a la figura presidencial; no obstante a 41% les desagrada.
Al evaluar al resto de los líderes nacionales, se encuentra que sólo Leopoldo López y en menor medida Julio Borges y Manuel Rosales gozan del agrado de los votantes. Sin embargo, el único que posee una relación positiva entre estas dos variables es el actual alcalde del municipio Chacao.
Rosales y Borges muestran líneas ascendentes en la variable agrado. Rosales pasó en el último trimestre de ser valorado negativamente por 53% de los electores hasta reducir sus detractores a 47%. Escenario similar al de Borges, que logró reducir su desagrado de 49% a 44%.
El caso de Pablo Pérez no es diferente. Según los estudios del IVAD el "imbécil" -como lo llamó el Presidente- tiene una intención de voto para la Gobernación del Zulia (proyectada) de 51,4% mientras Gian Carlo Di Martino llega apenas a 38,6%.
Necesita polarizar Luis Vicente León, director de Datanálisis, explica que los insultos de Chávez en contra de Rosales se explican por la necesidad del jefe de Estado de tener un enemigo en concreto. "Escoge a Rosales porque es el gobernador del Zulia, el trofeo de la elección del 23 de noviembre, además Chávez no puede continuar con una polarización verbal, por eso recurre al tema del magnicidio y los ataques al grupo 2D", sostiene León.
Los insultos presidenciales son explicados por León como parte del marketing político del Presidente. Recuerda que el jefe de Estado no se puede presentar a una elección "donde se debatan los problemas de los ciudadanos, porque la evaluación de la gestión de sus gobernadores y alcaldes es terrible (…) Chávez tiene que plebiscitar y esto lo obliga a buscar elementos que en el pasado le han funcionado".
León recuerda que si estuviésemos de cara a la elección presidencial la variable a escoger sería la popularidad. No obstante, para los comicios regionales lo que importa es la confianza que despierta el jefe del Estado, que, según Datanálisis, es de apenas 37% del electorado.
El diccionario de campaña de Chávez
Fuente: Diccionario de la Real Acadmemia de la Lengua
bandido, da.
(Del part. del ant. bandir).
1. adj. Fugitivo de la justicia llamado por bando1. U. t. c. s.
2. m. y f. Persona que roba en los despoblados, salteador de caminos.
3. m. y f. Persona perversa, engañadora o estafadora. U. t. c. adj. U. t. en sent. fest. o afect.
imbécil.
(Del lat. imbecillis).
1. adj. Alelado, escaso de razón. U. t. c. s.
2. adj. p. us. Flaco, débil.
desgraciado, da.
(Del part. de desgraciar).
1. adj. Que padece desgracias o una desgracia. U. t. c. s.
2. adj. desafortunado. U. t. c. s.
3. adj. Falto de gracia y atractivo.
4. adj. desagradable.
5. adj. Dicho de una persona: Que inspira compasión o menosprecio.
6. adj. Am. Perverso, ruin, miserable. U. t. c. s.
7. adj. Am. U. c. insulto grave.
Conseguido por internet
DE SIETE SUELAS: El único uso que tiene este dicho es para referirse negativamente a cierta gente maliciosa y poco honrada. Un ladrón o un asesino "de siete suelas", es un sujeto terrible y lo peor en su género. A veces también se aplica a delincuentes menores como rateros, traidores y pillos "de siete suelas". Este modismo viene de las botas resistentes de los bandidos míticos. Ojo, andan varios sueltos por ahí.
