Los tres premios Nobel en las áreas de ciencias –Medicina, Química y Física- anunciados esta semana por la Fundación Nobel recayeron en 9 investigadores (tres por cada uno), de los cuales cuatro son japoneses –aunque uno de ellos está nacionalizado en Estados Unidos- dos son estadounidenses, dos franceses y un alemán. Las áreas de investigación premiadas son el descubrimiento del VIH -el virus del Sida- el relacionamiento del VPH con el cáncer cervical en el caso de Medicina; el descubrimiento de la proteína verde fluorescente o GFP que se utiliza en numerosas investigaciones en todo el mundo como marcador de los sistemas biológicos, en Química; y, el estudio de partículos elementales en el caso de Física.
A continuación lea las notas periodísticas con los anuncios de los Nobel en BBC Mundo y El Nacional .
Para mañana se espera el anuncio del premio Nobel de Literatura .
El VIH y el VPH se llevan el Nobel de Medicina
Los ganadores, de izquierda a derecha: Francoise Barre-Sinoussi, Luc Montagnier y Harald zur Hausen.
El Premio Nobel de Medicina 2008 será compartido por los científicos franceses que descubrieron el HIV y por el experto alemán que relacionó el papiloma con el cáncer cervical.
Francoise Barre-Sinousi y Luc Montagnier fueron premiados, según la Fundación Nobel, porque su descubrimiento fue un precedente para el actual entendimiento de la biología del SIDA y el tratamiento con medicina antiretroviral.
El trabajo de Barre-Sinousi y Montagnier a principios de la década del '80 hizo posible clonar el genoma del VIH-1.
"Esto ha permitido la identificación de detalles importantes sobre su ciclo de replicación y cómo el virus interactúa con su huésped", afirma el comunicado que anunció el premio.
"Además, llevó al desarrollo de métodos para diagnosticar a pacientes contagiados y para la supervisión de la sangre", añade.
Disputa
Según expertos, el otorgamiento de este premio lograría poner fin a la disputa sobre quién fue el verdadero descubridor del virus del SIDA.
Robert Gallo, un científico estadounidense, asegura que fue él quien descubrió el VIH y desde la década del '80 ha habido una agria discusión sobre quién se lleva el crédito por el descubrimiento.
Ese debate llegó también a un nivel diplomático entre Francia y Estados Unidos.
Más de 25 millones de personas con VIH/SIDA han muerto desde 1981, y se estima que en la actualidad el número mundial de infectados alcanza los 40 millones.
Aunque no existe todavía una cura para el VIH, para muchos ahora la enfermedad no es una sentencia a muerte inminente gracias a los avances en el desarrollo de drogas en los últimos años.
El problema es que ese tratamiento -que permite a los pacientes vivir por décadas con la enfermedad- no está disponible en muchos países pobres alrededor del mundo.
"Pionero"
Al mismo tiempo, el premio para el alemán Harald zur Hausen fue otorgado porque el experto descubrió que el virus de papiloma humano (VPH) causa el cáncer cervical.
Este tipo de cáncer es el segundo más frecuente entre mujeres y el principal en países en vías de desarrollo.
Además, el trazado de esa relación, explica la Fundación Nobel, permitió que se cree una vacuna para inmunizar a jóvenes mujeres contra el VPH.
Según la corresponsal de la BBC, Jill McGivering, el trabajo de Zur Hausen fue en contra del pensamiento generalizado y terminó siendo pionero al abrir la puerta a un mejor entendimiento de este virus.
Nobel de Física premió estudios sobre partículas más pequeñas
Miércoles 08 de Octubre de 2008
Dos científicos japoneses, Makoto Kobayashi y Toshihide Maskawa, y un ciudadano estadounidense nacido en Tokio, Yoichiro Nambu, recibieron ayer el Premio Nobel otorgado por la Real Academia de las Ciencias Suecas, de Estocolmo, por sus descubrimientos en física subatómica.
Los estudios de estos científicos buscan describir las partículas más pequeñas que forman la naturaleza, indicó la academia, que destacó que los investigadores ofrecieron contribuciones decisivas para el Modelo Estándar, con el cual la física moderna explica el cosmos.
A Nambu, nacionalizado estadounidense y pionero de la teoría de las cuerdas, se le premió su trabajo sobre la explicación de la simetría de la materia. De acuerdo con su descubrimiento, si las leyes de la naturaleza fueran iguales entre sí, no existiría la Tierra o la vida porque el Universo carecería de materia.Las rupturas de la simetría de la naturaleza permitieron la supervivencia de una pequeña parte de los componentes que posibilitaron el surgimiento de la vida. Esto es lo que explica que, tras el Big Bang, sobrara una única partícula de materia por cada, aproximadamente, 10 millardos de partículas de antimateria.
"Este sobrante de materia fue la siembra de todo nuestro Universo, que se llenó de galaxias, estrellas y planetas y, por último, de vida", señaló el Comité Nobel.
Kobayashi y Maskawa recibieron el galardón por su predicción de la existencia de al menos tres familias de quarks, los componentes más pequeños de los núcleos atómicos.
Su hipótesis fue comprobada luego en experimentos.
Sorpresas y predicciones. Nambu dijo que lo despertó un llamado de la academia.
"Me sentí sorprendido y honrado", afirmó. "No lo esperaba.
Me habían dicho durante muchos años que yo estaba en la lista. Casi me había rendido".
La noticia del Premio Nobel de Física también sorprendió a Kobayashi. "Siento como si hubiese vuelto al pasado. Hay una cierta distancia entre mi actividad de entonces y mi yo actual". Los logros fueron alcanzados "paso por paso, y eso se extendió a lo largo de toda mi carrera como científico", relató.
En cambio, Maskawa no se sintió impresionado. "En realidad, para nosotros el momento más importante fue cuando en los años 2002 y 2003 nuestra teoría demostró ser correcta a través de experimentos. El Premio Nobel es más bien un hecho mundano", añadió.
Pero no todo fueron parabienes. La noticia del Nobel de Física causó resquemor en la comunidad científica italiana, que lamentó la exclusión de los físicos Nicola Cabibbo y Giovanni Jona-Lasinio del galardón. Varias voces recordaron que las teorías fundamentales de la física de partículas, en principio habían sido denominadas con la combinación de los nombres de sus descubridores: Cabibbo-Kobayashi-Maskawa y Nambu-Jona Lasinio.
"El trabajo de Cabibbo ha representado una revolución histórica. Estamos todos muy apesadumbrados porque no se le haya reconocido también su trabajo", afirmó el presidente del Consejo Nacional de las Investigaciones de Italia, Luciano Maiani.
También se lamentó el presidente del Instituto Nacional de Física Nuclear, Roberto Petronzio: "Kobayashi y Maskawa tienen como mérito haber generalizado una idea central, cuya paternidad es del físico italiano Nicola Cabibbo, que fue el primero que comprendió el mecanismo del fenómeno de mezcla de los quark (en la década de los sesenta)".
El tema de la simetría forma parte de los grandes enigmas de la física. Sobre esta área, de la que falta mucho por averiguar, se espera que dé respuestas el gran colisionador de hadrones, que fue inaugurado el mes pasado.
Perfiles
Yoichiro Nambu. Tokio, 1921. Profesor del Instituto Enrico Fermi, de la Universidad de Chicago. Nobel por trabajo sobre "ruptura espontánea de la simetría". Obtuvo la ciudadanía estadounidense en 1970. Recibió la Medalla Nacional de Ciencia en 1982, el reconocimiento más alto en ciencia de Estados Unidos.
Makoto Kobayashi. Nagoya, Japón, 1944. Investigador sobre aceleradores de alta energía, en Tsukuba. Nobel por descubrimiento de familia de quarks. Fue investigador en la Universidad de Kyoto y profesor del Laboratorio Nacional de Física de Alta Energía.
Toshihide Maskawa Honshu. Japón, 1940. Profesor de la Universidad de Kyoto Sangyo. Comparte el Nobel con Kobayashi por descubrimiento de familia de quarks. Trabajó en el Instituto de Investigaciones Nucleares de la Universidad de Kyoto.
Nobel por proteína fluorescente


BBC Ciencia
Dos científicos estadounidenses y un japonés compartirán el Premio Nobel de Química por un truco muy ingenioso que copiaron de la medusa fluorescente.
Gracias al hallazgo hoy es posible una enorme gama de marcadores de colores.
Martin Chelfie, Roger Tsien y Osamu Shimomura lograron explotar el mecanismo genético que permite a ciertas criaturas marinas ser luminosas.
Lo lograron por su descubrimiento de la proteína verde fluorescente o GFP en sus siglas en inglés.
Se trata de una proteína que produce la medusa Aequorea victoria.
Hoy la GFP se utiliza en numerosas investigaciones en todo el mundo como marcador de los sistemas biológicos.
Y gracias a ella es posible hacer visibles procesos naturales que antes eran invisibles, como el desarrollo de neuronas en el cerebro o la propagación de células cancerígenas en el organismo.
Luminiscencia
La medusa brilla bajo ciertas condiciones de luz ultravioleta debido a la proteína GFP en sus tejidos.
Los científicos se basaron en la luminiscencia de la medusa.
En 1962 Shimomura descubrió este proceso aislando la GFP de una medusa encontrada frente a la costa oeste de Estados Unidos.
Posteriormente, en los años 1990, Chalfie logró demostrar los valores de la GFP como "un marcador genético luminoso".
La contribución de Tsien, dice la Real Academia Sueca de las Ciencias, fue profundizar aún más en el entendimiento del proceso de luminosidad de la GFP.
Es decir, Tsien amplió la gama de colores de la zona del espectro visible, que había sido sólo verde, con lo cual permitió a los científicos seguir varios procesos biológicos diferentes al mismo tiempo.
Hoy, la GFP se usa como una herramienta estándar en los laboratorios.
Fundamental
Además de ayudar en la investigación fundamental al revelar cómo funcionan los sistemas biológicos, se ha convertido en una herramienta básica de la ingeniería genética.
Ratón con GFP
La GFP se utiliza con marcador para hacer visibles procesos biológicos.
Por ejemplo, los científicos que intentan modificar una planta o un animal a menudo incluyen al gen responsable de la GFP como parte del cambio genético.
La fluorescencia les dirá si la modificación ha sido exitosa o no, con lo cual mejora dramáticamente la eficiencia en la investigación.
La GFP ha sido motivo de numerosas noticias populares en los medios de comunicación sobre "conejos, mariposas y cerdos fluorescentes" y muchos otros animales pintados de verde que han surgido de los laboratorios.
Pero quizás la importancia de esta "técnica para colorear" quedó demostrada de manera muy elocuente el año pasado por un equipo de investigadores de la Universidad de Harvard.
Los científicos usaron una combinación de múltiples proteínas fluorescentes para colorear neuronas en hasta 90 colores distintos.
Posteriormente publicaron sus asombrosas imágenes en la revista Nature bajo el título "Brainbow" (en referencia a la palabra "Rainbow" que en inglés significa "arco iris" y "Brain" que significa cerebro).
Osamu Shimomura nació en Tokio en 1928 y es profesor emérito del Laboratorio de Biología Marina y profesor de medicina de la Universidad de Boston.
Martin Chelfie nació en 1947 y es profesor de Ciencias Biológicas de la Universidad de Columbia y Roger Tsien, nacido en 1952, es profesor de la Universidad de San Diego.



