La ex rehén colombiana fue distinguida con el más prestigioso premio español porque según el jurado “personifica a todos aquellos que en el mundo están privados de libertad". Para la fundación que otorga los galardones Príncipe de Asturias , la también ex política franco-colombiana Ingrid Betancourt se ha "convertido en un símbolo mundial de la resistencia humana ante las más duras adversidades".

El galardón de la Concordia fue el último de los ocho premios Príncipe de Asturias que se concedieron este año, en su décimo octava edición, para distinguir a personalidades del mundo por su trabajo en campos como la cultura, la ciencia, el deporte y la investigación. La distinción conlleva un premio de unos 78.000 dólares y una escultura diseñada por Joan Miró. La nota completa en El Nacional.com

Ingrid Betancourt gana Premio Príncipe de Asturias de la Concordia              

La ex rehén franco-colombiana Ingrid Betancourt fue distinguida este miércoles con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en reconocimiento a su lucha en defensa de los derechos humanos y contra la violencia terrorista.
El jurado del galardón humanitario más prestigioso que se concede en España subrayó que Betancourt "personifica a todos aquellos que en el mundo están privados de libertad". Betancourt fue liberada a principios de julio de un cautiverio de seis años a manos de las rebeldes FARC en una operación del ejército colombiano.

"Al destacar la fortaleza, dignidad y valentía con las que Ingrid Betancourt se ha enfrentado a seis años de injusto cautiverio, queremos solidarizarnos con todas aquellas personas que padecen las mismas dramáticas condiciones que ella ha sufrido", dijo el jurado en el acta.

La categoría de Concordia del premio distingue la labor personal o colectiva que contribuye a la convivencia en paz entre los hombres o la defensa de la libertad. Para la fundación que otorga los galardones Príncipe de Asturias, la también ex política franco-colombiana se ha "convertido en un símbolo mundial de la resistencia humana ante las más duras adversidades".

Betancourt, de 46 años, inició su carrera política en 1994 en Colombia. Como candidata a la presidencia fue secuestrada en el 2002 por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) junto con su directora de campaña Clara Rojas.

Durante el largo periodo que permaneció retenida se generó una intensa movilización internacional para pedir su liberación, ante todo por las noticias sobre su precario estado de salud.

Después de seis años de cautiverio, el ejército colombiano logró poner fin a su secuestro el 2 de julio con la denominada "operación Jaque", en la que también fueron rescatados tres estadounidenses y 11 militares colombianos.

Las imágenes de una feliz Betancourt abrazando a su madre y a sus hijos después de la liberación dieron la vuelta al mundo. Entre los múltiples reconocimientos que ha recibido después de ser liberada, Betancourt fue distinguida el 14 de julio con la Legión de Honor francesa en grado de Caballero.

El galardón de la Concordia fue el último de los ocho premios Príncipe de Asturias que se concedieron este año, en su décimo octava edición, para distinguir a personalidades del mundo por su trabajo en campos como la cultura, la ciencia, el deporte y la investigación.

Cada una de las preseas, creadas en 1981, conlleva un premio de unos 78.000 dólares y una escultura diseñada por Joan Miró. Los premios serán entregados en octubre en Oviedo, en un acto solemne presidido por el heredero de la corona española, el príncipe Felipe de Asturias.

El perfil de Ingrid Betancourt

Hija de Gabriel Betancourt, Ministro de Educación durante el régimen militar del General Gustavo Rojas Pinilla y de Yolanda Pulecio, ex reina de belleza y Representante a la Cámara por Bogotá.

Íngrid Betancourt cursó sus estudios de secundaria en el Liceo Francés de Bogotá y más tarde ciencias políticas en Francia en el Instituto de Estudios Políticos de París, donde se especializó en comercio exterior y relaciones internacionales.

En la capital francesa conoció a su primer marido, el diplomático francés Fabrice Delloye con quien se casó en 1981. De este matrimonio tuvo dos hijos, Melanie y Lorenzo.

Regresó a Colombia en 1989 después del asesinato del líder liberal y candidato presidencial Luis Carlos Galán, de quien su madre había sido colaboradora y amiga.

Se divorció en 1990 y se unió al Partido Liberal recibiendo un cargo en el Ministerio de Hacienda durante el gobierno de César Gaviria.

En 1994 fue representante a la cámara. Posteriormente, en 1998, se convirtió en senadora del partido Verde Oxígeno, cuando alcanzó la más alta votación en la historia de Colombia.

Betancourt se casó por segunda vez con el publicista colombiano Juan Carlos Lecompte. Durante este período escribe el libro La Rage au coeur, (La rabia en el corazón), originalmente publicado en francés, sobre su visión de la corrupción durante el gobierno de Ernesto Samper.

El libro fue un "bestseller" en Francia mientras que en Colombia fue muy criticado. Samper demandó la publicación del libro en el país galo por considerar que presentaba acusaciones sin fundamento. Un tribunal de París resolvió que el libro incluyera la nota de protesta de Samper pero no prohibió su publicación.

En las elecciones regionales de 1999, el Partido Verde Oxígeno logra, entre otras, la alcaldía del municipio de San Vicente del Caguán en Caquetá, parte de la Zona de Distensión en la cual el gobierno celebraba diálogos con la guerrilla de las FARC.

En 2001 renuncia al senado y hace su lanzamiento como candidata presidencial para el periodo 2002 – 2006, y cuando fue a cumplir un compromiso de palabra que tenia con la población de San Vicente del Caguan, de estar con ellos en las buenas y en las malas, fue secuestrada por el frente 15 de las FARC.