Mario Vargas Llosa, tras su vuelo rasante de fines del mes pasado por Caracas, publicó un artículo de opinión en el diario El País de lo que vió y oyó en materia política. Y describió lo que muchos venezolanos saben y viven, pero que suena imortante cuando lo dice un personaje extranjero cuyas palabras son bien recibidas por el mundo entero. Y entre las muchas cosas que dijo, remató con su admiración hacia el venezolano, que no se queja, pese a la regaladera de real al exterior que tiene su presidente, Hugo Chávez. El venezolano es generoso, dijo el escritor peruano. Expuso textualmente: Es sabido que el presidente Chávez promueve su “socialismo bolivariano” a golpe de talonario, o, mejor dicho, de barriles de petróleo, que regala por doquier, o vende a precios preferenciales, a los países a los que quiere incorporar a su órbita de influencia. De este modo, un gran porcentaje de los recursos del país salen al extranjero a beneficiar a otros pueblos en vez del venezolano. Escuché en mi breve visita muchas críticas y de todo orden contra el régimen, pero ni una sola vez oí a un venezolano quejarse de esos dispendios chavistas a favor de bolivianos, nicaragüenses, argentinos, ahora paraguayos, etcétera. ¿Por qué? Sin duda porque aquel espíritu solidario, sacrificado y generoso que llevó a ese pequeño y pobre país que era la Venezuela de donde salieron a regar su sangre por la libertad de América tantos millares de venezolanos a comienzos del siglo XIX, sigue llameando en los corazones de sus descendientes.
Pues don Mario, con todo respeto, déjeme decirle: no se quejaba, porque ya la gente de la calle, incluso esa acostumbrada a vestir de rojo, se está cansando de que el presidente no pueda ver un extranjero porque le regala real, y no es por falta de solidaridad latinoamericana. Es por amor propio, es por indefensión, porque mientras el líder bolivariano anda por el mundo con los barriles de petróleo,en Venezuela no alcanzan los churupos para sueldos decentes, o para el mantenimiento y compras de equipos eléctricos y, desde luego, para la construcción masiva de viviendas, tal y como lo promete semana tras semana el Presidente en su show dominical. La foto es elocuente. Fue tomada la semana pasada en la Avenida Baralt de Caracas y corresponde a organizacioneas comunitarias de viviendas del estado Aragua que protestaron porque siguen sin tener un techo. La foto se encuentra en la página de Megaresistencia.com .
