El lenguaje público no tiene quien lo defienda. A las deformaciones típicas de la jerga juvenil (en el pasado reciente, por ejemplo, TQQJ, por te quiero que jode, y hoy C venD, por se vende) hay que agregar la falta de ortografía en avisos publicitarios y públicos que demuestran la existencia de un analfabetismo funcional del que poco se habla y mucho se sufre. Esta dos fotos, la del "orinario" y la de "gracias a eya" cuyo autor es Felix Tapia , fueron tomadas en diversos puntos del oriente venezolano y son solo un pequeño ejemplo de como se maltrata el lenguaje sin que nadie lo pueda defender.

