Por María Teresa Arbeláez

La parroquia Raúl Leoni del estado Vargas al parecer no tiene ningún problema. Por lo menos ninguno prioritario o urgente. En sus sectores constituídos por Santa Eduvigis, Los Cardones, La Lucha, Brisas Del Aeropuerto, El Campito, Ciudad Piar, Guaracarumbo, Playa Verde Este, Playa Grande, La Torre Santa Eduvigis, Barrio Aeropuerto, Guaracarumbo, Los Proceres, Las Vegas, Playa Verde, Bello Horizonte,Vista al Aeropuerto, y Week-End, zonas que rodean el Aeropuerto de Maiquetía, posiblemente no hay inseguridad, ni déficit de viviendas, ni casas en mal estado.

Deben tener agua, cloacas, aceras, escaleras, mercales suficientes para todos, escuelas, barrio adentro o ambulatorios, hospitales. Sus habitante seguramente gozan de una excelente calidad de vida. Deben haber superado ya con creces todas las desgracias que sufrieron casi una década atrás por el embate de la naturaleza y el olvido de los gobernantes.

Porque lo único que molesta e incomoda a algunos de tales pobladores varguenses es el nombre cuartorepublicano de su parroquia. “Es un proceso a conciencia y no se trata de un capricho”, expresó un parroquiano de la zona a la prensa cuando fue consultado por la decisión de cambiar el nombre de Raúl Leoni a la parroquia por otro que sea indígena, que recuerde las raíces del pueblo.

Fue en una reunión del Concejo Municipal, en la que estuvieron presentes el alcalde Alexis Toledo y el candidato del Psuv, Jorge García Carneiro, y de la cual da cuenta Ultimas Noticias.  A la sesión “realizada en el Club Aeropuerto del sector Wee Kend” (sic) asistieron voceros de los 22 concejos comunales de la parroquia y los ediles del Concejo Municipal. El resultado: una comisión integrada por tres concejales, con el edil Eligio Palacios al frente, así como miembros de la junta parroquial, el cronista de la ciudad, voceros comunales y un representante de la alcaldía se encargarán de reunirse con los habitantes de cada sector para explicarles el cambio de nombre y proponerles, entre otros que ya suenan, nombre como Urimare o Guaracarumbo. Y en agoasto elevarán una solicitud de referendo al CNE regional.

Bonitos nombres. Nombres que saben a tierra y que, sí, como afirma el alcalde Toledo, tienen significación histórica. Pero el cambio implica también la negación de otra historia que el burgomaestre califica de “símbolo de lo nefasto de la IV República”.

Toledo, García Carneiro, concejales, dirigentes del Psuv, rojos de los barrios que circundan el Aeropuerto de Maiquetía: ¿Vale la pena gastarse un realero en comisiones, reuniones, consultas y encima un referendo, proceso costosísimo, cuando la mayoría de los habitantes de esa parroquia cuyo nombre recuerda a un dirigente adeco, a un Presidente de la República, a una parte de la historia contemporánea, carecen de los mas elementales servicios públicos, y viven en medio de la inseguridad y la miseria?

¿Por qué no invierten ese amor patrio, ese apego histórico, esa energía bolivariana, en darle una mejor vida que la que seguramente le dió el presidente Leoni a los habitantes de la parroquia y que ellos mismos, en poco tiempo, y sin manipulaciones, puedan decidir el cambio de nombre cuando ya no tengan que afrontar otro problema existencial?.

Finalmente, ¿hasta cuándo van a seguir maquillando las desgracias de la gente?.