A las 10,30 de la noche (hora de Venezuela) el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, se dirigió al mundo, rodeado del alto mando militar, de los rehenes recién liberados y de sus familires. Lo primero que hizo fue felicitar al ministro de la Defensa, Juan Manuel Santos. Luego a cada una de las fuerzas militares y finalmente a los soldados y policías. “Estamos muy contentos”. Dijo y agregó que en medio de las flaquezas nunca olvidaron a los secuestrados y “no olvidaremos a los que siguen en manos de las Farc ni un momento hasta que consigan su libertad”.
“Nuestras fuerzas públicas son heroicas” afirmó y dio unas cifras espeluznantes: entre 1990 y 2000 murieron 147 soldados y policías por minas antipersonales y resultaron heridos 1448, mientras que entre 20001 y 2008 fueron asesinados de la misma manera 942 y heridos 3041.
“Hoy las Fuerzas Armadas de Colombia ingresan a la nómina de la historia de los heroes de la humanidad”.
“La operación fue de perseverancia, de inteligencia, fue un operativo respetable, una epopeya militar, un homenaje a los derechos humanos, todo minuciosamente preparado”. Y luego entró en detalles: la decisión tomada era no disparar contra los guerrilleros. Las razones son varias: primero estabamos interesados en la liberación de los secuestrados; segundo allá quedan compratriotas secuestrados y queremos enviar el mensaje a la Farc para que los traten bien, y tercero es un mensaje a la Farc para que entienda que nuestra política es un camino a la paz total”.
“La unica factura que pasaremos es la invitación a la Farc para que hagan la paz, que empiecen por liberar a los rehenes que aun permanecen en su poder”. Luego le dio la palabra al Ministro de la Defensa y a los militares para que explicasen los detalles.
Mientras escribimos estos, todavía explican.
Para más detalles: El Tiempo , El Espectador
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