Fue tan sorpresivo como emocionante. El anuncio del Ministro de la Defensa de Colombia sacó al mundo de la modorra cotidiana y puso a Colombia y a su presidente, Alvaro Uribe, como protagonista junto a los 15 liberados por el Ejército en una operación comando, calificada por Ingrid Betancourt como perfecta.
Desde el momento del anuncio hasta el arribo a Bogotá de Betancourt, los tres estadounidense y los once militares y policías que habían permanecido años bajo el yugo de la guerrilla, el tiempo se hizo eterno aunque fue muy corto.
El emotivo abrazo de Ingrid con su madre al pie de la escalerilla del avión, las declaraciones, muchas acompañadas de lagrimas, de los liberados y las palabras de Betancourt arrugaron los corazones. Con cara radiante de felicidad, delgada pero no tanto como la imagen aquella terrible del video, dijo que es indispenable solicitar a los gobiernos que se solidaricen con la democracia colombiana, en lo que muchos consideran es su primera declaración política, como mujer libre después de seies años y medio de cautiverio.
Agradeció a Dios, a todos los que la acompañaron de corazón en el mundo entero, a su familia, “al Ejército de Colombia, mi patria, gracias a su impecable operación, fue perfecta (alternaba con el relato en francés)”. También le dio las gracias a los medios de comunicación que le permitieron mantener los sueños y la esperanza al poder escuchar a sus hijos y a su madre. “Gracias a mis compañeros de cautiverio, en especial a William Peris que fue mi enfermero, gracias a Uribe que supo jugársela por nosotros”. “Esto es un milagro que quiero compartir con todos: no hay antecedentes en el mundo de una operación como esta. La paz es posible”.
Y mientras los medios de comunicación transmitían en vivo el momento de felicidad de los liberados y sus familiares, en el mundo entrero había reacciones. El presidente francés Nicolás Sarkozy daba una rueda de prensa junto a los hijos de Ingrid Betancourt para agradecer al mundo su interés en la liberación de los rehenes y decir ¡Bravo Presidente Uribe¡; George Bush, Ignacio Lula Da Silva, Rafael Correa, Evo Morales, Cristina Kirchner, el Vaticano, Chile, España, la OEA, todos al unísono felicitaron al gobierno colombiano por la operación.
Todos no. Paralelamente a los estos acontecimientos, en Venezuela, el canal gubernamental Venezolana de Televisión entrevistaba a un analista político, Wladimir Acosta, en torno a las declaraciones de la recién liberada. Acosta dijo: “lo pone a uno a pensar que hubo una conversación secreta previa entre ella y el Presidente, porque es una declaración abosolutamente favorable a Uribe en momentos en que se plantea un referendum ilegal. No es lo que se esperaba de ella, porque no es una declaración de amplitud ni de tolerancia, sino militarista.
Luego de estas declaraciones, el canal inmediatamente empató con un reportaje sobre el trabajo realizado por el presidente venezolano y de la senadora Piedad Córdoba en pro de la liberación de los secuestrados, acompañado del subtitulo “Presidente Chávez sacó del olvido el conflicto colombiano”.
CNN por su parte, entrevistaba a otro analista político, el colombiano Carlos Patiño, quien calificó la operación como el golpe de inteligencia mas importante de la historia de Colombia, con lo cual el gobierno ha conseguido un alto grado de control sobre el territorio, y un resultado trascendental para la seguridad colombiana. Para el analista, lo acontecido hoy saca del juego a Hugo Chavez, deja desarmado a Rafael Correa, fuera del juego al gobierno francés, y le devuelve el protagonismo a Alvaro Uribe.
Y a todas estas, ¿dónde está Chávez?
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