Por María Teresa Arbeláez

La culpa de la epidemia de parotiditis que actualmente vive Venezuela es compartida entre la cuarta república y el pueblo que no se vacuna. Esta es la respuesta que da el gobierno, a través de una nota en la Agencia Bolivariana de Noticias a la carta que el pasado 15 de junio entregaron varios ex-ministros de Sanidad y otros notables de la medicina nacional a la OPS, donde alertan a ese organismo internacional acerca de la magnitud del problema y hacen un llamado “para que se activen  con urgencia los mecanismos internacionales de vigilancia y control de enfermedades infectocontagiosas, que permitan la oportuna notificación de este problema de salud re-emergente, a otros países y reforzar las actividades de cooperación y asesoría multinacionalque contribuyan a controlar efectivamente las amenazas para la salud del pueblo venezolano”.
La nota de ABN sostiene que “en Venezuela hace más de 40 años no se aplicaban jornadas de vacunación eficientes, tanto por falta de dosis como por ausencia de la responsabilidad social de los gobiernos y la poca accesibilidad a la salud que existía hace cuatro décadas” e incluye un comentario del  director del Programa Nacional de Inmunizaciones del Ministerio del Poder Popular para la Salud , Héctor Sarmiento,“no puede ser que nosotros (Estado) le decimos a la población tenemos garantizado el esquema de vacunación y además debemos ir casa por casa como papá Estado. Es también su responsabilidad acudir a los más de 4 mil 308 puntos de vacunación de la red de atención primaria (ambulatorios) y toda la red hospitalaria”, refirió Sarmiento.
Mientras tanto en el sitio oficial web del Ministerio de Salud y Desarrollo Social no hay información que responda a la población ante la grave denuncia de los ex-ministros de salud que se basa, precisamente, en fuentes oficiales no dadas a conocer al público y que los denunciantes resumen así: “el número de casos registrados en 2007 fue de 19.142 y en 2008, hasta la semana 21, de 110.272. Cifra ésta última 3 veces mayor que la ocurrida en todos los países y territorios de las Américas en 2006 y 50 veces mayor que la ocurrida en Venezuela para la misma fecha. En escasas siete semanas, desde la semana 14 a la semana 21 de 2008, el número de casos se duplicó al agregarse 54.722 enfermos mas. En 2006 la enfermedad se ubicaba en la posición 14 en la lista de enfermedades de notificación obligatoria en nuestro país y actualmente se encuentra en la posición 4. Casi el 60 % de los casos ha ocurrido en menores de 14 años”.

Y mientras el gobierno se defiende atacando los 40 años que ya quedaron atrás desde hace una década, y haciendo loas de sus programas de Inmunización, la gente sigue padeciendo enfermedades que son prevenibles en especial en un país donde se maneja el real parejo.

A continuación puede leer la carta de los médicos a la OPS y la nota de ABN.

Situación en Venezuela de parotiditis epidémica y otras enfermedades prevenibles mediante vacunas
Caracas 15 de junio de 2008.

Dra. Mirta Roses Perego
Directora de la
Organización Panamericana de la Salud
Washington, D.C.

Muy respetada Directora:

Hacemos de su conocimiento, la preocupación que nos embarga por la magnitud de la epidemia de parotiditis viral que azota a Venezuela desde hace más de seis meses. De acuerdo con fuentes oficiales, el número de casos registrados en 2007 fue de 19.142 y en 2008, hasta la semana 21, de 110.272. Cifra ésta última 3 veces mayor que la ocurrida en todos los países y territorios de las Américas en 2006 y 50 veces mayor que la ocurrida en Venezuela para la misma fecha. En escasas siete semanas, desde la semana 14 a la semana 21 de 2008, el número de casos se duplicó al agregarse 54.722 enfermos mas. En 2006 la enfermedad se ubicaba en la posición 14 en la lista de enfermedades de notificación obligatoria en nuestro país y actualmente se encuentra en la posición 4. Casi el 60 % de los casos ha ocurrido en menores de 14 años.

El Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel ha identificado el agente causal como el virus de parotiditis epidémica. Sorprende la magnitud de este problema de salud, toda vez que se trata de una enfermedad prevenible mediante inmunización que se encontraba controlada a partir de 1998.
Es preciso recordarle que en Venezuela se inició la aplicación exitosa de la vacunación triple viral SRP en 1998, con una cobertura inicial de 92 % en el grupo de edad de 1-4 años, así, simultáneamente, se introdujeron dos inmunógenos, en el esquema de vacunación para el control de la parotiditis y la rubéola y se dio cumplimiento a la primera campaña de seguimiento, sugerida por OPS para lograr la meta de eliminación del sarampión. La primera fase había sido realizada en el año 1994 vacunando al grupo de 9 meses a 14 años. Como se había previsto, esta actividad permitió reducir además la circulación del virus de la rubéola con disminución de un 60% de los casos notificados en todas las edades y el de la parotiditis, por ende, el número de casos notificados, de unos 40.000 cada año en todas las edades, pasó a un promedio de 2.500 a 3.000 casos anuales en el período entre 1999 a 2006. Desde 1998 no se hicieron nuevas campañas de seguimiento.
En el Programa Nacional de Inmunizaciones esta vacuna quedó pautada como norma para los niños de 1 año de edad, como el biológico de elección hasta la actualidad, sin embargo esto no se cumplió por falla de existencia de la vacuna a nivel nacional en varias oportunidades desde el año 2001, lo que ha impedido alcanzar las coberturas óptimas, como una de las metas exigidas para erradicar el sarampión y evitar nuevos brotes de parotiditis por acumulación de susceptibles, como en efecto ocurrió.

En los años 2001, 2002 y 2006, cuando se presentaron brotes epidémicos de sarampión en nuestro país, el Ministerio de Salud empleó la vacuna bivalente viral sarampión-rubéola (SR) y en el 2007, cuando ejecutó el Plan de Eliminación de la Rubéola y del Síndrome de Rubéola Congénito, adoptó la decisión de utilizar esta misma vacuna, sin medir las consecuencias que para la salud pública generaría la acumulación de una población sin protección ante el virus de la parotiditis. En efecto, esta decisión precedió y coincidió con la reaparición de la enfermedad que está impactando todas las regiones en Venezuela.

El Director del Programa Nacional de Inmunizaciones afirmó el 28 de enero de este año, que se había dejado de vacunar en algunos años contra la parotiditis epidémica y la vacunación se ha concentrado en controlar al sarampión y la rubéola : “lamentablemente bajo las normas del comité técnico asesor de la Organización Panamericana de la Salud, se recomienda la utilización de la vacuna sarampión-rubéola y se ha dejado de utilizar en algunos años la vacuna contra la parotiditis, es decir, la Trivalente Viral”.

Ahora bien, desde el mes de enero de 2008, cuando advertimos acerca de este problema de salud, el Ministerio del Poder Popular para la Salud MPPS, no ha ofrecido información continua ni completa ni acertada a la población. Por el contrario ha restringido la circulación del Boletín Epidemiológico Semanal que ha dejado de aparecer en la página web de este organismo desde la última semana de diciembre de 2007.

El debate sobre la situación de la parotiditis epidémica ha llegado a los medios de comunicación pública y le hemos exigido a las autoridades sanitarias nacionales que informen y orienten a la población acerca de las medidas de vigilancia y control para combatir la epidemia. Hasta este momento, mas de seis meses después del comienzo del brote, la única respuesta ha sido negar la magnitud de la situación, desviar la culpa de lo ocurrido a un presunto asesoramiento equivocado de la OPS y trasladar la responsabilidad a los gobiernos anteriores al año 1999.

Lamentablemente, se ha perdido la oportunidad de orientar a la población mediante un plan de control que abarque, entre otras decisiones, aumentar la protección mediante la revacunación de toda la población susceptible mayores de 1 a 4 años, que podría ampliarse a niños en edad escolar y adolescentes que no han recibido la vacuna o que lo han hecho de manera incompleta.

Para nuestra sorpresa, la epidemia de parotiditis que afecta a Venezuela no aparece registrada en los documentos ni en los instrumentos de notificación temprana que la OPS y la OMS ofrecen en sus páginas electrónicas, por lo que apreciamos que no se están cumpliendo efectivamente los compromisos y acuerdos previstos en el Reglamento Sanitario Internacional para situaciones como la que nos ocupa.

Distinguida Directora, la situación antes descrita, nos ha motivado a estudiar el desempeño del Programa Ampliado de Inmunizaciones en Venezuela, durante los últimos 9 años. Si bien, se han hecho esfuerzos para ampliar el número de inmunizaciones de 6 en 1998 a 13 en 2007 y la inversión que se realiza en la compra de vacunas es mayor, los resultados de cobertura efectiva superior al 95 % de las metas son deficientes y han venido descendiendo progresivamente en los últimos 4 años, tanto para las vacunaciones tradicionales, como para las nuevas vacunaciones incorporadas a partir del año 2000. Las cifras oficiales de 2007 indican que con excepción de la rubéola, las demás vacunaciones alcanzan niveles insuficientes de cobertura, situación que tememos se agrave ya que en el primer cuatrimestre de 2008, los ambulatorios del país han presentado déficit de productos biológicos (trivalente viral, triple bacteriana, anti Hemophilus tipo b y de la pentavalente combinada).

Como ejemplos adicionales, citamos el resumen de vacunaciones de 2007 publicado por OPS, que pone en evidencia que en Venezuela la cobertura de vacunación óptima con DTP3, mayor o igual al 95 % de la meta, abarcaba el 42 % de los municipios en 1999, siete años después en 2006 se redujo a 18 % de los municipios, mientras que el promedio para América Latina era de 58 % para el mismo año. Venezuela, con mucho mas recursos económicos y humanos que otras naciones, se ubicó en la posición 43 de 48 países y territorios de las Américas. Así mismo, la cobertura de vacunación óptima con triple viral SRP pasó de 39 % a solo 40,8 % de los municipios entre 1999 y 2006. El promedio para América Latina en 2006 fue de 64 % de los municipios con cobertura óptima. Venezuela ocupó la posición 36 entre 48 países y territorios. Venezuela también ocupó los primeros lugares entre los países con municipios menos protegidos (menos del 50 % de cobertura) con la vacuna DTP3, (cerca del 18 % de los 330 municipios del país).

El deplorable estado del Programa Nacional de Inmunizaciones contradice la declaración atribuida a usted que aparece en la página web del Ministerio del Poder Popular para la Salud que copiamos a continuación: “Por primera vez Venezuela logra coberturas universales en materia de vacunas, particularmente en lo que se refiere a monitoreo, y esto es lo más importante para que la Organización Panamericana de la Salud haga reconocimiento al esfuerzo realizado por todo el Gobierno venezolano y a la sociedad organizada”.No escapará a su capacidad de análisis y a su amplia experiencia, que el programa de vacunación que se viene realizando en Venezuela, como actividad típica de la estrategia de Atención Primaria, no ha rendido los frutos que se esperaban, cuando desde 2003 a la fecha, el gobierno adoptó la implantación de un sistema de salud pública paralelo conocido como Barrio Adentro, sustentado en la estrategia de Atención Primaria con participación de las comunidades. Las cifras preliminares sobre la capacidad operativa de los módulos o consultorios populares, indica que actualmente solo uno de cada cinco establecimientos está en capacidad para hacer inmunizaciones. El acumulado de vacunas aplicadas por Barrio Adentro, desde sus comienzos hasta septiembre de 2004 fue escasamente de 161.800 dosis solo en 7 de 24 estados del país. Posterior a esta fecha no disponemos de información oficial. Se conoce de graves deficiencias en el mantenimiento de la cadena de frío indispensable para la preservación de la eficacia de la vacuna. Tales fallas indican serios problemas de diseño, operación, control y resultados de la Misión Barrio Adentro.

Con el mismo énfasis con que usted ha reconocido y certificado recientemente, que el Gobierno de Venezuela ha cumplido con los lineamientos del programa continental para el control y erradicación de la rubéola y del síndrome de rubéola congénita, que es un importante logro, le rogamos reforzar la atención del Organismo que usted dirige a las causas y factores determinantes por las cuales Venezuela vive la situación epidémica actual de parotiditis y presentó brotes epidémicos de sarampión en 2001-2002 y en 2006, que impidieron cumplir con el objetivo de erradicar esta enfermedad en el continente americano.

Con preocupación adicional, hemos encontrado en el análisis de las cifras de morbilidad de los últimos 7 años, un número creciente de casos y de tasas de morbilidad de otras enfermedades infectocontagiosas prevenible mediante vacunas en nuestro país, a saber: tosferina, varicela, hepatitis A y hepatitis B. Los esfuerzos masivos de vacunación que se hicieron en los años recientes contra fiebre amarilla y sarampión fueron en respuesta a la reaparición de estas enfermedades luego de bajas coberturas de inmunización, que permitieron la circulación del virus o la penetración mediante casos importados. El último caso de difteria fue registrado en 1992, ahora recibimos la ingrata noticia de un caso ocurrido en 2005, registrado en el Informe sobre Venezuela en el Documento: Situación de Salud en las Américas, OPS 2007. Esto último magnifica nuestra preocupación por los riesgos que representa para nuestro país la re-emergencia de enfermedades prevenibles por vacuna ya desaparecidas o controladas, que se suman a la situación hiperendémica de otras enfermedades infecciosas como el dengue y la malaria, que han aumentado en el último quinquenio de manera sostenida, con su carga de morbilidad y mortalidad, que nos apartan peligrosamente del camino para alcanzar las Metas del Milenio.

Por las razones anteriores, le solicitamos a usted, en su condición de máxima autoridad de la Organización Panamericana de la Salud, por esta vía extraordinaria, activar con urgencia los mecanismos internacionales de vigilancia y control de enfermedades infectocontagiosas a su alcance, que permitan la oportuna notificación de este problema de salud re-emergente, a otros países y reforzar las actividades de cooperación y asesoría multinacional mediante las acciones del Comité Técnico de Vigilancia y Control de Inmunizaciones de la OPS, que contribuyan a controlar efectivamente las amenazas para la salud del pueblo venezolano antes descritas.

En espera de su oportuna y valiosa intervención, así como de sus sugerencias, quedamos de usted,

Atentamente.

José Félix Oletta L. Ángel Rafael Orihuela

Carlos Walter

Pablo Pulido M Blas Bruni-Celli

Pablo Salcedo Nadal Mirta Riera

Alejandro Rísquez

Ronald Evans Carlos Moros Ghersi

Nicolás Bianco
Emigdio Balda

Antonio Clemente H.

Enfermedades reemergentes: ineficiencia en campañas de inmunización durante 40 años

ABN 27/06/2008

Caracas, 26 Jun. ABN (Mariana Serrano).- Dos factores son fundamentales para determinar que una enfermedad, la cual se consideraba erradicada por completo en una nación, vuelva a aparecer o amenace con resurgir atacando principalmente a los denominados cúmulo de susceptibles.La ausencia de una eficiente campaña de inmunización por más de 40 años en el país y la poca corresponsabilidad de la población desde el punto de vista de su propia prevención, han sido ejes fundamentales para que Venezuela haya sufrido en dos oportunidades (2001 y 2006) brotes de epidemias.
Sin embargo, la comparación de los planes de control epidemiológico y las campañas de inmunizaciones que se aplicaban en Venezuela hace 40 años con el actual Programa Nacional de Inmunización que desarrolla el Ministerio del Poder Popular para la Salud evidencia la carencia de estrategias sociales, para aquel entonces, que lograran abarcar toda una población con las vacunas.

Es decir, en Venezuela hace más de 40 años no se aplicaban jornadas de vacunación eficientes, tanto por falta de dosis como por ausencia de la responsabilidad social de los gobiernos y la poca accesibilidad a la salud que existía hace cuatro décadas.

De acuerdo con lo explicado por el director del Programa Nacional de
Inmunizaciones del Ministerio del Poder Popular para la Salud, Héctor
Sarmiento, lo que algunos sectores denominan enfermedades reemergentes, realmente corresponden a la afectación de todas aquellas personas que nunca fueron vacunados en la edad correspondiente y superaron la edad adecuada para ser inmunizados.

Por lo tanto, los brotes de algunas enfermedades como la rubéola, la varicela o el sarampión son producto de la acumulación de susceptibles por más de 30 años.

Para Sarmiento, podría ser un error hablar, en algunos casos, de enfermedades reemergentes cuando nunca existió en el país un programa de vacunación eficiente que abarcara la población en el tiempo adecuado (de 0 a 10 años) y no dejara cúmulo de susceptibles (ahora adultos).“Si este tipo de enfermedades -ojo del huracán para atacar la campaña permanente de vacunación- hubiesen sido controladas eficientemente años atrás, no se hubiesen producido los brotes que se produjeron en 2001, por ejemplo”, sostuvo Sarmiento.
Asimismo, Sarmiento indicó: “Es ahora, que nosotros tenemos que asumir las consecuencias de que se afecten aquellas personas, quienes ahora son adultos, que no fueron vacunados en el tiempo correspondiente”.

Por su parte, el presidente de la Sociedad Bolivariana de Medicina General Integral, Adolfo Delgado, ratificó que los casos actuales de enfermedades como la parotiditis, los cuales son casos en adultos, tienen que ver con no haber sido vacunados hace 30 o 40 años. Es decir, cuando eran niños.

Además, Delgado explicó que la única respuesta que existe en los casos de adultos con enfermedades virales, es no haber recibido la vacuna en su tiempo correspondiente.

Al respecto, el galeno indicó que una persona queda inmunizado contra alguna enfermedad viral bien sea por haber sido vacunado cuando es infante o que haya padecido la enfermedad.

“Si le dio la enfermedad siendo niño o caso contrario fue vacunado a tiempo, esa persona queda inmunizado de por vida. Por lo tanto, los casos actuales en adultos tienen que ver con la carencia de la vacuna hace unos 30 años y la poca accesibilidad a la salud en gobiernos anteriores”, sostuvo Delgado.Brotes de enfermedades o epidemias: consecuencia de antiguas campañas ineficientes
Cuando hay amenazas de brotes de enfermedades o epidemias, se produce un fenómeno relacionado con el refrán que reza: la cuerda siempre se rompe por el lado más delgado.

Si cuando nace un niño no se le aplican las vacunas correspondientes para protegerlo de cualquier tipo de enfermedad viral, y además supera la edad promedio de vulnerabilidad que es hasta los 10 años máximo, se convierte en esa población acumulada de susceptibles a contagio.

Es por ello que muchos adultos, como ocurrió con el brote de sarampión en 2006, luego de superada cierta edad se convierten en entes vulnerables a contagio de enfermedades.

No obstante, el programa Nacional de Inmunizaciones del Ministerio del Poder Popular para la Salud pasó de ser exclusivo para niños y niñas, para abarcar también a adultos.

El director del programa explicó que con el propósito de evitar el resurgimiento de enfermedades, Venezuela trabaja en los sistemas de vigilancia epidemiológica, los cuales han sido mejorados eficientemente con los puntos de atención primaria de Barrio Adentro.

En ese sentido, Sarmiento sostuvo que el Programa Permanente de Vacunación Nacional y las políticas de inmunizaciones durante este año y el año que viene apuntarán hacia el reforzamiento de dosis a los cúmulos susceptibles en todas las vacunas.

“Vamos a trabajar en aquellos casos que sean susceptibles como por ejemplo hepatitis B y la poliomielitis, para disminuir el riesgo en las personas que nunca fueron inmunizadas”, dijo.

“La intención de intensificar nuestros programas es evitar que en unos 10 años nos volvamos a conseguir el mismo problema que estamos padeciendo por la carencia de eficiencia en los programas de años anteriores”, indicó el funcionario.

Estado y pueblo: corresponsabilidad compartida

Para algunos representantes de la salud pública en Venezuela, los casos de enfermedades bien sea virales, transmisoras u otra causa, son corresponsabilidad compartida entre el Estado y el pueblo.

Héctor Sarmiento consideró que la responsabilidad del Estado es aplicar las campañas permanentes de inmunización y facilitar el acceso a la salud, como efectivamente se viene realizando en el país desde 1999.

Pero además, la comunidad representada en este caso por padres y representantes, no puede quedar de lado, sino más bien debe ser reestudiada con conciencia ciudadana.

“No puede ser que nosotros (Estado) le decimos a la población tenemos garantizado el esquema de vacunación y además debemos ir casa por casa como papá Estado. Es también su responsabilidad acudir a los más de 4 mil 308 puntos de vacunación de la red de atención primaria (ambulatorios) y toda la red hospitalaria”, refirió Sarmiento.

Por su parte, Armando Amaya, especialista en pediatría, consideró que “si existen los programas de vacunación permanentes y además gratuitos, no es posible que aún existan niños y niñas sin ninguna de las vacunas”.

Asimismo, expresó: “El Gobierno da respuesta a una necesidad social, aplicando esas jornadas de vacunación permanentes en los módulos de Barrio Adentro, donde además hay vacunas garantizadas, y los padres no acudan, incluso aún teniéndolos en su propia comunidad”.

Inversión inédita en Programa Nacional de Inmunizaciones

En una comparación realizada a las inversiones que en años anteriores se realizaron en las campañas de inmunizaciones, se constató que en 2008 aumentaron en más de 100%.

El director del Programa Nacional indicó que “pasamos de tener un programa que en 1998 era de 3 millones de bolívares fuertes a tener hoy día una inversión al año de 300 millones de bolívares fuertes”.

Con las inversiones realizadas en gobiernos anteriores, el programa nacional contaba únicamente con seis vacunas para suministrar gratuitamente a la población.

En la actualidad, Sarmiento indicó que tienen un programa de 13 vacunas en total, “que de una u otra forma incluye también a la población adulta, no sólo a los niños”.

El esquema nacional de vacunación que ofrece el Ministerio del Poder Popular para la Salud garantiza la aplicación de vacunas: antipolio (tuberculosis), la pentavalente (hepatitis B, meningitis, neumonía, tos ferina, tétanos y difteria), triple bacteriana (difteria, tos ferina y tétanos), anti rotavirus (diarreas severas), toxoide tetánico (tétanos neonatal y no neonatal), anti hepatitis (hepatitis B), trivalente viral (sarampión, rubéola y parotiditis), antiamarilica (fiebre amarilla), y la denominada haemophilus influenze tipo b (meningitis y neumonía).