Hace pocos días BBC Mundo reportó una noticia a partir de una publicación científica: Los cerebros de los hombres gay son similares a los de las mujeres heterosexuales.Y los cerebros de hombres heterosexuales se parecen a los de las lesbianas. Bajo el título ¿Se nace gay? Se da cuenta de una investigación, publicada en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos , en la que se comparó el tamaño de los cerebros de adultos. Los escáneres mostraron que los hemisferios del cerebro de los gay y las heterosexuales tenían un tamaño similar. Y que el hemisferio derecho de las lesbianas y los heterosexuales era más grande. Para algunos científicos, ésta es evidencia de que la orientación sexual se establece desde que el ser humano está en el útero.
Esta nota trajo después un trasfondo interesante. Alberto Souviron, en el Blog de los Editores de la misma BBC, en un artículo titulado “Sobre gays, precisiones y polémicas” plantea cómo esa noticia debió ser discutida en la redacción para determinar cuál debía ser la mejor forma de tratar el tema. “Mientras hablábamos de esto pensaba en lo difícil que es muchas veces para un periodista cubrir temas como estos. Las salas de redacción son como la sociedad misma, muy diversa y llena de ideas preconcebidas”, dice Souviron. “Sin embargo, cuando se trata de temas que afectan a grupos que han sufrido discriminación como es el caso de los gay o temas polémicos, como la eutanasia o el aborto, los periodistas probamos nuestros límites. La tarea de mostrar todos los ángulos es crucial”. Los invito a leer a continuación primero la noticia y luego el artículo de discusión de la redacción. Y saquen sus propias conclusiones.
Leyenda foto:
Diferencias en la amígdala entre hombres y mujeres homosexuales y heterosexuales.
Los hombres heterosexuales y las lesbianas tienen más conexiones neuronales en la amígdala derecha.
Martes, 17 de junio de 2008
¿Se nace gay?
BBC Ciencia
Los cerebros de los hombres gay son similares a los de las mujeres heterosexuales.
Y los cerebros de hombres heterosexuales se parecen a los de las lesbianas, afirma un estudio llevado a cabo en Suecia.
La investigación, publicada en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, comparó el tamaño de los cerebros de adultos.
Los escáneres mostraron que los hemisferios del cerebro de los gay y las heterosexuales tenían un tamaño similar.
Y el hemisferio derecho de las lesbianas y los heterosexuales era más grande.
Para algunos científicos, ésta es evidencia de que la orientación sexual se establece desde que el ser humano está en el útero.
Orientación
Una de las áreas más controvertidas de la ciencia es la que se refiere a los mecanismos biológicos de la orientación sexual.
Y varios estudios en el pasado han revelado que los homosexuales, tanto hombres como mujeres, muestran diferencias en ciertas capacidades cognitivas, lo que sugiere que existen ciertas diferencias en su estructura cerebral.
Ésta, sin embargo, es la primera investigación que utiliza escáneres cerebrales para analizar la fuente de esas diferencias.
Los investigadores del Instituto Karolinska, en Estocolmo, estudiaron a un grupo de 90 adultos homosexuales y heterosexuales, hombres y mujeres, para medir el volumen de sus hemisferios cerebrales.
Asimismo se analizaron las conexiones cerebrales de ciertas partes del cerebro que controlan las reacciones emocionales.
Éstos, dicen los autores, son los dos aspectos que en estudios previos habían mostrado diferencias entre sujetos homosexuales y heterosexuales.
La prueba consistía en procesar olores de secreciones hormonales y medir el volumen cerebral con imágenes de resonancia magnética.
Los resultados mostraron que las mujeres lesbianas y los hombres heterosexuales compartían la misma asimetría en el volumen del hemisferio derecho.
Y las mujeres heterosexuales y los hombres gay no mostraron diferencias en el tamaño de sus hemisferios.
En otras palabras, al menos en lo que a estructura se refiere, los hombres homosexuales son parecidos a las mujeres heterosexuales.
Y las lesbianas son como los hombres heterosexuales.
El cerebro de los hombres gay es similar al de las mujeres heterosexuales.
En cuanto a las mediciones de la amígdala -la parte del cerebro que procesa ciertas emociones- también resultaron otras diferencias importantes.
Los hombres heterosexuales y las mujeres lesbianas mostraron más conexiones neuronales en el lado derecho de la amígdala que en el izquierdo.
Y los hombres homosexuales y las mujeres heterosexuales mostraron más conexiones neuronales en la amígdala izquierda.
"La amígdala juega un papel fundamental en las reacciones emocionales ante ciertos estímulos externos" afirma la doctora Ivanka Savic, quien dirigió el estudio.
Y estos resultados, dicen los autores, sugieren que la amígdala de los hombres heterosexuales y las lesbianas podría estar "conectada para lanzar una respuesta de "combatir o huir", que se ha dicho es más común en hombres que en mujeres".
Los investigadores afirman que aunque todavía se desconocen los mecanismos detrás de estos resultados, estas diferencias cerebrales no pueden explicarse únicamente por los factores "aprendidos".
Y ahora es necesario llevar a cabo más estudios para descubrir si esos mecanismos se establecen antes o después del nacimiento.
Para otros expertos, como el doctor Qazi Rahman, profesor de biología cognitiva del la Universidad Queen Mary de Londres, estas diferencias cerebrales se establecen en las primeras etapas del desarrollo fetal.
"En mi opinión, se acabó la discusión. Si eres gay, es porque naciste gay", afirma.
La amigdala -explica- es importante porque su papel es "orientar" o dirigir al resto del cerebro para que responda a un estímulo emocional, que puede ser tanto la respuesta de "combatir o huir" o la presencia de una pareja potencial.
"En otras palabras -agrega el experto- la red cerebral que determina la orientación sexual del individuo es similar entre hombres gay y mujeres heterosexuales y entre lesbianas y hombres heterosexuales".
El blog de los editores
Sobre gays, precisiones y polémicas
* Alberto Souviron
* 23/06/2008
Hace unos días en la sala de redacción discutíamos cómo abordar la noticia de un estudio sobre el cerebro de las personas gay.
Recuerdo bien que antes de la reunión del equipo de redacción conversaba con el editor de interactividad y le decía que teníamos que hacer un foro sobre este tema, ya que es algo sobre lo que nuestro público siempre está dispuesto a debatir.
El estudio, al que todos consideramos muy serio, demostraba la similitud de los cerebros de los hombres homosexuales con las mujeres heterosexuales. El mismo patrón se establecía con los cerebros de las lesbianas con los hombres heterosexuales. En la reunión de redacción, inmediatamente se habló del tema y casi inmediatamente se discutió cómo abordarlo.
Hablamos del título y sobre la implicación del estudio. Una colega señalaba que había que tomar en cuenta que el estudio no necesariamente establecía que la orientación sexual de una persona se establece antes del nacimiento.
Otros colegas señalaban que, por el contrario, el estudio estaba mostrando que la orientación sexual de un individuo justamente se definía desde el útero. Ahí acordamos que el título de la historia de alguna forma tenía que reflejar la exactitud del estudio y también los interrogantes que desataba, ya que el hallazgo podía acabar con muchas ideas preconcebidas.
Casi de inmediato, surgió la pregunta para el foro y al final se estableció que lo mejor era ver si importaba realmente el hecho de establecer si la homosexualidad de una persona se definía antes o después del nacimiento.
En ambos casos, todos coincidíamos que había que tener cuidado sobre cómo presentábamos la historia. Lo importante era ser lo más preciso y evitar las ideas preconcebidas.
Mientras hablábamos de esto pensaba en lo difícil que es muchas veces para un periodista cubrir temas como estos. Las salas de redacción son como la sociedad misma, muy diversa y llena de ideas preconcebidas.
Siempre tenemos ideas o posiciones sobre cualquier tema, por eso nuestras guías de estilo y la importancia de las reuniones de redacción, ya que permiten a redactores, editores, jefes de redacción y directores, encontrar el ángulo más preciso posible.
Sin embargo, cuando se trata de temas que afectan a grupos que han sufrido discriminación como es el caso de los gay o temas polémicos, como la eutanasia o el aborto, los periodistas probamos nuestros límites. La tarea de mostrar todos los ángulos es crucial.
En este caso, creo que se logró el objetivo pero, como decía antes, esto gracias a que existen los consejos de redacción, ya que sin ellos, la labor del periodista fácilmente podría irse por el lado de las ideas preconcebidas.
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