Siempre fui muy mala con las materias científicas. No se me daban decía mi mamá. Contradictoriamente, apenas comencé a estudiar periodismo me di cuenta que los temas que más me atraían para escribir eran los relacionados con la ciencia, la medicina, la tecnología. Y es que descubrí que en esas áreas el futuro siempre es posible.
Hoy lo recuerdo porque visitando el sitio web de la BBC -del cual soy adicta- encontré dos de los sueños que siempre he -así redundantemente- he soñado. O sea, mi futuro llegó hoy: un carro supersónico y…por fín ¡un parche que sustituye a las temibles agujas¡.
Oh que feliz me siento.
En el primer caso, el auto supersónico que puede alcanzar los 1600 km por hora, fue presentado en la feria aeronáutica internacional Farnborough, en el Reino Unido. Es un prototipo de poliestereno y fibra de vidrio, resultado de tres años de estudios aerodinámicos que tiene 12,8 metros de longitud y pesa 950 kilos, aunque el vehículo original alcanzará unas seis toneladas.
El segundo sueño hecho realidad puede significar pronto la desaparición de la aguja esa que penetra en nuestra piel produciendo dolor y, consecuentemente, llanto. Por lo menos en mi. La tecnología, desarrollada por investigadores de la Universidad de Emory y el Instituto de Tecnología de Georgia, contiene 100 “microagujas” que miden solo 650 micrómetros (0.065 milímetros) de largo, diseñadas para penetrar las capas superiores de la piel disolviéndose al hacer contacto.Y por ahí entra la vacuna. La nota completa a continuación.