La Camerata Renacentista de Caracas , dirigida por Isabel Palacios , se presentó en el Auditorio Nacional de Madrid y con transmisión en directo por Radio Nacional de España RNE-Clásica.
El público aplaudió sin reservas y celebró los comentarios de Isabel Palacios, quien nos ilustró acerca de las piezas que interpretó. La Camerata tiene un público conocedor que le sigue cada vez que se presenta en España. Tuvimos la oportunidad de escuchar su interpretación en Madrid, en la Casa de Amércia en 1992, en uno de los últimos actos del Ministerio de Cultura de Venezuela, cuyo ministro era el maestro José Antonio Abreu, dentro del Festival 'Venezuela es así'; como ayer, fue un éxito de público y crítica.
Es reconfortante ver cómo un grupo de venezolanos de la alta cultura, que representa el trabajo de investigación musical-documental que realiza Isabel Palacios, enseñe en Madrid que en Venezuela se trabaja en cosas serias. No sólo por el valor de reconstrucción musical que hace la CRC, sino por el significado que este trabajo tiene para la unión de los pueblos americanos con su supuesta 'madre patria', que tantos siglos ha estado de espaldas a ese pasado que le es tan propio como ajeno. Es sabido que los franceses o los ingleses han dedicado más estudios a la América Latina, que los españoles. Además, Isabel Palacios le da la oportunidad a la prensa española de colocar titulares positivos, que nada tienen que ver con la 'mala prensa' que tiene en España Venezuela, debido a su gobierno.
Lo más maravilloso del concierto de la CRC, además de la alta calidad interpretativa de sus cantantes y músicos, fue recordar cómo el mestizaje comenzó en la América española tan pronto se inició el período colonial y se cruzaron allá, blancos, indios y negros. Cómo los maestros de Capilla españoles, clérigos y músicos, fueron siendo atrapados por aquella mezcla inédita para ellos, que les obligó a componer de otra manera; a incorporar voces (las negrillas) oscuras, instrumentos musicales que marcaban otras cadencias y cómo de ese cruce salieron aquellos cánticos que el pueblo todo entonaba en Semana Santa, en Corpus, en Navidad. Qué hermoso, como señaló Isabel Palacios, que los negros advirtieran al cantar, que el niño Jesús no era tan blanquito como decían.
Hace unas semanas nos dieron la buena noticia de que Abreu había ganado el Premio Príncipe de Asturias por la creación del Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles; no sería descabellado que a la CRC, tras treinta años de labor de investigación, rescate y puesta en escena de su trabajo de un período musical hispanoamericano tan desconocido, sean también candidatos a ese premio.
