"Si tenemos que meter dos guardias y un policía en un autobús vamos a hacerlo", dijo el presidente en su maratónico show televisivo dominical. Lo dijo casi como una amenaza -¿para los malandros?- al anunciar que estudian un plan de seguridad para los transportistas.
¿Cuántos guardias deberán meter en cada casa de cada venezolano que ve como diariamente mueren sus hijos, sus padres, sus vecinos, conocidos y compatriotas?, se pregunta uno.
¿Pondrán un policía en cada carro para evitar que secuestren a los conductores?
¿Habrá un uniformado por cada niño y adolescente que transite por el barrio para evitar que caiga víctima de balas perdidas?
¿Los uniformados acompañarán a los transeúntes cuando vayan o vengan de su trabajo?.
¿Meterán funcionarios policiales en los bancos, las escuelas, las universidades, las iglesias, los cines, las discotecas, los parques y todo aquel rincón donde los venezolanos acostumbran a pasar su vida?
Porque si de eso se trata el Plan de Seguridad Nacional entonces, yo exijo como mínimo dos guardias o policías (a mi me da lo mismo, ya todos son iguales): uno para mi casa y otro que me acompañe al trabajo, a las diligencias y a las reuniones sociales, porque uno nunca sabe cuando se va a conseguir cada a cara con el hampa. Además pido dos para cada uno de mis hijos y para mi nieto. A mi papá le pueden dar uno solo porque ya casi no sale de su casa.
Me imagino que como no habrá suficientes guardias y policías para meter en cada uno de esos sitios, el gobierno deberá apelar a la reserva y a la policía comunal. Pero como tampoco alcanzarán, entonces importarán cubanos, nicaragüenses, bolivianos y algún que otro colombiano con experiencia en la guerrilla.
Después de una década con los índices de inseguridad escalando posiciones privilegiadas, el gobierno no tiene respuestas serias y se limita a hacer anuncios esporádicos y reactivos que conducen a la rabia de los familiares que cada semana lloran impotentemente a sus muertos pidiendo justicia, pero por sobre todo, un plan serio de seguridad nacional. Un plan de inteligencia contra la delincuencia y no contra los adversarios políticos.
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María Teresa,
Yo también quiero UNA policía, que sepa conducir Mercedes Benz, Audi o Hummer. Que lea y escriba inglés y me haga sudar haciendo ejercicios, así de una buena vez bajo el colesterol. Ahhh y que esta policía de la nueva república, que me vayaa cuidar, no sea ni catira ni peliroja, sino que sea afrodescendiente…
Dónde es que hay que hay que hace la solicitud?… en CADIVI?… en la Fiscalía?… en el Palacio de Miraflores?… en el Fuerte Tiuna o en la embajada Cubana?… Avisa!
P.S..- …Ahhh María Teresa, tengo un pana cuya peluquería ha sido asaltada varias veces y quiere, para que le cuide, un policía alto, moreno, fornido, que practique el boxeo o la lucha libre. Si se parece Denzel Washington, mejor, no le importa que hable bien, con tal que tenga buena presencia, que no fume y no eructe escandalosamente… Si puede cuidarlo en turnos nocturnos, sería muuuucho mejor. Informes, Edificio Catuche PH-2. Preguntar por “el pana Carmelo”.
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