La alerta viene desde principio de año, pero no para el Jefe de Inmunización del Ministerio de Salud que el 28 de enero declaraba, ante las denuncias de brotes de parotiditis, “no es algo de alarma, ni mucho menos para que los medios de comunicación alarmen a la población”.
Cinco meses más tarde, El Nacional denuncia que hasta la tercera semana de mayo se han presentado 102.551 casos, más de 80.000 por encima de los que se reportaron en todo el año pasado. Aunque la cifra no es oficial, proviene de un informe de actualización de datos sobre el estado de la epidemia que, según el diario, salió del gabinete de salud del país, pero no ha sido hecho público. Según la nota periodística el número de casos de parotiditis de 2008 triplica el acumulado en todo el continente que en 2006 llegó a 37.426 de acuerdo con el Boletín de Inmunización de la Organización Panamericana de la Salud de diciembre de 2007.
Ilustración tomada de Goldini
Vacunan unas, pero otras no
El problema tiene que ver con la inmunización. Lo dice José Félix Oletta, ex ministro de Sanidad, para quien el “aumento de casos puede responder a falla de vacunas, en vista de que quizá no hizo efecto sobre buena parte de la población, o quizás a inadecuadas medidas de conservación. Además, habría que determinar si existe una falla del sistema de salud, como una falta de inmunización en los últimos años", indicó.
Esta presunción de Oletta no está mjuy lejos de la realidad. A finales de enero en una entrevista publicada en la página web del Minci , Héctor Sarmiento, director del Programa de Inmunización del Ministerio del Poder Popular para la Salud , explicaba que “el brote de paratoditis obedece a que Venezuela, desde hace más de 10 años, ha venido padeciendo de sarampión y rubéola, enfermedades que se han venido atacando, lamentablemente bajo las normas del comité técnico asesor de la Organización Panamericana de la Salud, se recomienda la utilización de la vacuna sarampión-rubéola y se ha dejado de utilizar en algunos años la vacuna contra la parotiditis, es decir, la Trivalente Viral”.
“Recordemos que Venezuela en los años 2001, 2002 y 2006 padeció un repunte del sarampión y rubéola, porque precisamente la Trivalente Viral es una vacuna dirigida a la población menor de 6 años y por esta razón se desampara contra esta enfermedad a la población adulto joven”.
“Por supuesto el comportamiento de la parotiditis de 2007 hasta este año ha venido en aumento, pero no es algo de alarma, ni mucho menos para que los medios de comunicación alarmen a la población”, acusó Sarmiento.
No tiene tratamiento
La parotiditis, conocida popularmente como paperas, es una enfermedad infecciosa de origen viral que determina un aumento del tamaño de las glándulas salivales, en especial las parótidas. Es causada por el paramyxovirus, el cual se transmite de persona a persona a través de la saliva o por contacto directo con artículos contaminados por saliva infectada.
Las glándulas parótidas (glándulas salivales entre el oído y la mandíbula) están generalmente implicadas. Los niños de 2 a 12 años son los infectados más comúnmente, pero la infección se puede presentar en diferentes edades. En las personas mayores también afecta otros órganos como los testículos, el sistema nervioso central, el páncreas, la próstata, y los senos, entre otros.
La enfermedad se presenta con inflamación, hinchazón y dolor de las glándulas parótidas, y en la mayoría de los casos puede haber fiebre, dolor de cabeza y de garganta.
La parotiditis no requiere tratamiento. Se cura sola, salvo que aparezcan complicaciones. Como todas las enfermedades causadas por virus, no deben utilizarse antibióticos. Solo se deben administrar analgésicos-antipiréticos para aliviar el dolor y para la fiebre alta. Es conveniente la administración de alimentos líquidos o pastosos, para evitar la masticación. Desde luego, es recomendable la consulta con el médico.
Para la memoria
EL NACIONAL
Jueves 12 de Junio de 2008
CAROLINA CONDE
De acuerdo con un informe de actualización de datos sobre el estado de la epidemia de parotiditis en el país los casos se duplicaron en sólo seis semanas y alcanzaron la cifra histórica de 102.551 reportes, contabilizados por el Ministerio de Salud hasta la tercera semana del mes de mayo.El informe –que salió del gabinete de salud del país y que no fue hecho público revela que se reportan cerca de 8.000 casos por semana y que las cifras siguen subiendo, lo que indicaría que la epidemia no ha llegado al pico máximo de casos. No existe evidencia de que haya iniciado su descenso.
En el boletín epidemiológico correspondiente a la semana 14 de 2008, que también salió de las oficinas del Ministerio de Salud, se reportó que los casos de parotiditis en Venezuela alcanzaban 55.550 casos, en contraste con los 938 registrados hasta esa fecha en 2007.
De acuerdo con el documento, el grupo más afectado por la epidemia sería la población joven, que comprende a las personas que van desde los 5 años hasta los 14 años de edad, lo que ameritaría iniciar una inmunización para frenar su propagación.
A finales del año pasado, Venezuela asomaba el inicio de la epidemia, pues hasta la última semana de 2007 se acumularon 19.142 casos, en comparación con 2.688 correspondientes a todo el año 2006.
Desde principios de 2008, el Ministerio de Salud no ha presentado las cifras oficiales de las enfermedades de notificación obligatoria, que históricamente se conocían a través del Boletín Epidemiológico que se publicaba de manera semanal.
Tres veces más.
De acuerdo con el Boletín de Inmunización de la Organización Panamericana de la Salud de diciembre de 2007, en 2006, el acumulado de los casos de parotiditis en todo el continente llegó a 37.426, mientras que en 2005 fueron de 34.337. De esta manera, la epidemia que sufre Venezuela triplicaría el número de casos registrados en toda América, en solo año.
Para José Félix Oletta, ex ministro de Sanidad en el periodo 1997-99, las autoridades competentes tendrán que determinar qué fallas han ocasionado esta epidemia en el país.
"Este aumento de casos puede responder a falla de vacunas, en vista de que quizá no hizo efecto sobre buena parte de la población, o quizás a inadecuadas medidas de conservación. Además, habría que determinar si existe una falla del sistema de salud, como una falta de inmunización en los últimos años", indicó.
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Apreciada María Teresa:
Dado el legítimo interés despertado entre los ciudadanos por la epidemia de parotiditis, copio para tu blog, la carta que dirigimos a la directora de OPS sobre la situación de la parotiditis viral y otras enfermedades infecciosas prevenibles mediante vacunas.
Cordialmente.
José Félix Oletta L.
Situación en Venezuela de parotiditis epidémica y otras enfermedades prevenibles mediante vacunas
Caracas 15 de junio de 2008.
Dra. Mirta Roses Perego
Directora de la
Organización Panamericana de la Salud
Washington, D.C.
Muy respetada Directora:
Hacemos de su conocimiento, la preocupación que nos embarga por la magnitud de la epidemia de parotiditis viral que azota a Venezuela desde hace más de seis meses. De acuerdo con fuentes oficiales, el número de casos registrados en 2007 fue de 19.142 y en 2008, hasta la semana 21, de 110.272. Cifra ésta última 3 veces mayor que la ocurrida en todos los países y territorios de las Américas en 2006 y 50 veces mayor que la ocurrida en Venezuela para la misma fecha. En escasas siete semanas, desde la semana 14 a la semana 21 de 2008, el número de casos se duplicó al agregarse 54.722 enfermos mas. En 2006 la enfermedad se ubicaba en la posición 14 en la lista de enfermedades de notificación obligatoria en nuestro país y actualmente se encuentra en la posición 4. Casi el 60 % de los casos ha ocurrido en menores de 14 años.
El Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel ha identificado el agente causal como el virus de parotiditis epidémica. Sorprende la magnitud de este problema de salud, toda vez que se trata de una enfermedad prevenible mediante inmunización que se encontraba controlada a partir de 1998.
Es preciso recordarle que en Venezuela se inició la aplicación exitosa de la vacunación triple viral SRP en 1998, con una cobertura inicial de 92 % en el grupo de edad de 1-4 años, así, simultáneamente, se introdujeron dos inmunógenos, en el esquema de vacunación para el control de la parotiditis y la rubéola y se dio cumplimiento a la primera campaña de seguimiento, sugerida por OPS para lograr la meta de eliminación del sarampión. La primera fase había sido realizada en el año 1994 vacunando al grupo de 9 meses a 14 años. Como se había previsto, esta actividad permitió reducir además la circulación del virus de la rubéola con disminución de un 60% de los casos notificados en todas las edades y el de la parotiditis, por ende, el número de casos notificados, de unos 40.000 cada año en todas las edades, pasó a un promedio de 2.500 a 3.000 casos anuales en el período entre 1999 a 2006. Desde 1998 no se hicieron nuevas campañas de seguimiento.
En el Programa Nacional de Inmunizaciones esta vacuna quedó pautada como norma para los niños de 1 año de edad, como el biológico de elección hasta la actualidad, sin embargo esto no se cumplió por falla de existencia de la vacuna a nivel nacional en varias oportunidades desde el año 2001, lo que ha impedido alcanzar las coberturas óptimas, como una de las metas exigidas para erradicar el sarampión y evitar nuevos brotes de parotiditis por acumulación de susceptibles, como en efecto ocurrió.
En los años 2001, 2002 y 2006, cuando se presentaron brotes epidémicos de sarampión en nuestro país, el Ministerio de Salud empleó la vacuna bivalente viral sarampión-rubéola (SR) y en el 2007, cuando ejecutó el Plan de Eliminación de la Rubéola y del Síndrome de Rubéola Congénito, adoptó la decisión de utilizar esta misma vacuna, sin medir las consecuencias que para la salud pública generaría la acumulación de una población sin protección ante el virus de la parotiditis. En efecto, esta decisión precedió y coincidió con la reaparición de la enfermedad que está impactando todas las regiones en Venezuela.
El Director del Programa Nacional de Inmunizaciones afirmó el 28 de enero de este año, que se había dejado de vacunar en algunos años contra la parotiditis epidémica y la vacunación se ha concentrado en controlar al sarampión y la rubéola : “lamentablemente bajo las normas del comité técnico asesor de la Organización Panamericana de la Salud, se recomienda la utilización de la vacuna sarampión-rubéola y se ha dejado de utilizar en algunos años la vacuna contra la parotiditis, es decir, la Trivalente Viral”.
Ahora bien, desde el mes de enero de 2008, cuando advertimos acerca de este problema de salud, el Ministerio del Poder Popular para la Salud MPPS, no ha ofrecido información continua ni completa ni acertada a la población. Por el contrario ha restringido la circulación del Boletín Epidemiológico Semanal que ha dejado de aparecer en la página web de este organismo desde la última semana de diciembre de 2007.
El debate sobre la situación de la parotiditis epidémica ha llegado a los medios de comunicación pública y le hemos exigido a las autoridades sanitarias nacionales que informen y orienten a la población acerca de las medidas de vigilancia y control para combatir la epidemia. Hasta este momento, mas de seis meses después del comienzo del brote, la única respuesta ha sido negar la magnitud de la situación, desviar la culpa de lo ocurrido a un presunto asesoramiento equivocado de la OPS y trasladar la responsabilidad a los gobiernos anteriores al año 1999.
Lamentablemente, se ha perdido la oportunidad de orientar a la población mediante un plan de control que abarque, entre otras decisiones, aumentar la protección mediante la revacunación de toda la población susceptible mayores de 1 a 4 años, que podría ampliarse a niños en edad escolar y adolescentes que no han recibido la vacuna o que lo han hecho de manera incompleta.
Para nuestra sorpresa, la epidemia de parotiditis que afecta a Venezuela no aparece registrada en los documentos ni en los instrumentos de notificación temprana que la OPS y la OMS ofrecen en sus páginas electrónicas, por lo que apreciamos que no se están cumpliendo efectivamente los compromisos y acuerdos previstos en el Reglamento Sanitario Internacional para situaciones como la que nos ocupa.
Distinguida Directora, la situación antes descrita, nos ha motivado a estudiar el desempeño del Programa Ampliado de Inmunizaciones en Venezuela, durante los últimos 9 años. Si bien, se han hecho esfuerzos para ampliar el número de inmunizaciones de 6 en 1998 a 13 en 2007 y la inversión que se realiza en la compra de vacunas es mayor, los resultados de cobertura efectiva superior al 95 % de las metas son deficientes y han venido descendiendo progresivamente en los últimos 4 años, tanto para las vacunaciones tradicionales, como para las nuevas vacunaciones incorporadas a partir del año 2000. Las cifras oficiales de 2007 indican que con excepción de la rubéola, las demás vacunaciones alcanzan niveles insuficientes de cobertura, situación que tememos se agrave ya que en el primer cuatrimestre de 2008, los ambulatorios del país han presentado déficit de productos biológicos (trivalente viral, triple bacteriana, anti Hemophilus tipo b y de la pentavalente combinada).
Como ejemplos adicionales, citamos el resumen de vacunaciones de 2007 publicado por OPS, que pone en evidencia que en Venezuela la cobertura de vacunación óptima con DTP3, mayor o igual al 95 % de la meta, abarcaba el 42 % de los municipios en 1999, siete años después en 2006 se redujo a 18 % de los municipios, mientras que el promedio para América Latina era de 58 % para el mismo año. Venezuela, con mucho mas recursos económicos y humanos que otras naciones, se ubicó en la posición 43 de 48 países y territorios de las Américas. Así mismo, la cobertura de vacunación óptima con triple viral SRP pasó de 39 % a solo 40,8 % de los municipios entre 1999 y 2006. El promedio para América Latina en 2006 fue de 64 % de los municipios con cobertura óptima. Venezuela ocupó la posición 36 entre 48 países y territorios. Venezuela también ocupó los primeros lugares entre los países con municipios menos protegidos (menos del 50 % de cobertura) con la vacuna DTP3, (cerca del 18 % de los 330 municipios del país).
El deplorable estado del Programa Nacional de Inmunizaciones contradice la declaración atribuida a usted que aparece en la página web del Ministerio del Poder Popular para la Salud que copiamos a continuación: “Por primera vez Venezuela logra coberturas universales en materia de vacunas, particularmente en lo que se refiere a monitoreo, y esto es lo más importante para que la Organización Panamericana de la Salud haga reconocimiento al esfuerzo realizado
por todo el Gobierno venezolano y a la sociedad organizada”.
No escapará a su capacidad de análisis y a su amplia experiencia, que el programa de vacunación que se viene realizando en Venezuela, como actividad típica de la estrategia de Atención Primaria, no ha rendido los frutos que se esperaban, cuando desde 2003 a la fecha, el gobierno adoptó la implantación de un sistema de salud pública paralelo conocido como Barrio Adentro, sustentado en la estrategia de Atención Primaria con participación de las comunidades. Las cifras preliminares sobre la capacidad operativa de los módulos o consultorios populares, indica que actualmente solo uno de cada cinco establecimientos está en capacidad para hacer inmunizaciones. El acumulado de vacunas aplicadas por Barrio Adentro, desde sus comienzos hasta septiembre de 2004 fue escasamente de 161.800 dosis solo en 7 de 24 estados del país. Posterior a esta fecha no disponemos de información oficial. Se conoce de graves deficiencias en el mantenimiento de la cadena de frío indispensable para la preservación de la eficacia de la vacuna. Tales fallas indican serios problemas de diseño, operación, control y resultados de la Misión Barrio Adentro.
Con el mismo énfasis con que usted ha reconocido y certificado recientemente, que el Gobierno de Venezuela ha cumplido con los lineamientos del programa continental para el control y erradicación de la rubéola y del síndrome de rubéola congénita, que es un importante logro, le rogamos reforzar la atención del Organismo que usted dirige a las causas y factores determinantes por las cuales Venezuela vive la situación epidémica actual de parotiditis y presentó brotes epidémicos de sarampión en 2001-2002 y en 2006, que impidieron cumplir con el objetivo de erradicar esta enfermedad en el continente americano.
Con preocupación adicional, hemos encontrado en el análisis de las cifras de morbilidad de los últimos 7 años, un número creciente de casos y de tasas de morbilidad de otras enfermedades infectocontagiosas prevenible mediante vacunas en nuestro país, a saber: tosferina, varicela, hepatitis A y hepatitis B. Los esfuerzos masivos de vacunación que se hicieron en los años recientes contra fiebre amarilla y sarampión fueron en respuesta a la reaparición de estas enfermedades luego de bajas coberturas de inmunización, que permitieron la circulación del virus o la penetración mediante casos importados. El último caso de difteria fue registrado en 1992, ahora recibimos la ingrata noticia de un caso ocurrido en 2005, registrado en el Informe sobre Venezuela en el Documento: Situación de Salud en las Américas, OPS 2007. Esto último magnifica nuestra preocupación por los riesgos que representa para nuestro país la re-emergencia de enfermedades prevenibles por vacuna ya desaparecidas o controladas, que se suman a la situación hiperendémica de otras enfermedades infecciosas como el dengue y la malaria, que han aumentado en el último quinquenio de manera sostenida, con su carga de morbilidad y mortalidad, que nos apartan peligrosamente del camino para alcanzar las Metas del Milenio.
Por las razones anteriores, le solicitamos a usted, en su condición de máxima autoridad de la Organización Panamericana de la Salud, por esta vía extraordinaria, activar con urgencia los mecanismos internacionales de vigilancia y control de enfermedades infectocontagiosas a su alcance, que permitan la oportuna notificación de este problema de salud re-emergente, a otros países y reforzar las actividades de cooperación y asesoría multinacional mediante las acciones del Comité Técnico de Vigilancia y Control de Inmunizaciones de la OPS, que contribuyan a controlar efectivamente las amenazas para la salud del pueblo venezolano antes descritas.
En espera de su oportuna y valiosa intervención, así como de sus sugerencias, quedamos de usted,
Atentamente.
José Félix Oletta L. Ángel Rafael Orihuela
Carlos Walter
Pablo Pulido M Blas Bruni-Celli
Pablo Salcedo Nadal Mirta Riera
Alejandro Rísquez
Ronald Evans Carlos Moros Ghersi
Nicolás Bianco
Emigdio Balda
Antonio Clemente H.
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