Como un acto sin precedentes calificaron los presidentes de cinco Academias Nacionales – de la Ingeniería y el Hábitat, de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, de Ciencias Políticas y Sociales, Venezolana de la Lengua y de Ciencias Económicas- la solución de la crisis eléctrica mediante la intervención de una comisión técnica cubana.
La reacción de los académicos –mediante un comunicado que firman Aníbal R Martínez, Benjamín Scharifker, Román J Duque C, Blas Bruni Celli y Pedro Palma-se produce en momentos en que el presidente Hugo Chávez trae a Venezuela a un funcionario cubano, Ramiro Valdés -cuya reputación no parece tener nada que ver con electricidad- para resolver la grave crisis que atraviesa el país y que amenaza con desestabilizar a la sociedad en pleno.
Lea el comunicado a continuación.
Declaración de los Presidentes de las Academias Nacionales
de la Ingeniería y el Hábitat, de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, de Ciencias Políticas y Sociales, Venezolana de la Lengua y de Ciencias Económicas
Sobre la participación en la solución de la crisis eléctrica de una comisión técnica de Cuba
La participación en la solución de la crisis eléctrica de una comisión técnica cubana, dirigida por un connotado dirigente político sin credenciales en las incumbencias que exige la Ley de la profesión de ingeniero, es un acto sin precedentes.
Hace menos de dos semanas las siete Academias Nacionales en apoyo total a las consideraciones y propuestas de las academias de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales y de la Ingeniería y el Hábitat, solicitaron del Gobierno Nacional la conformación inmediata de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica establecida en la Ley Orgánica del Servicio Eléctrico promulgada en octubre de 2001, integrada
PRIMERO por los profesionales más calificados y experimentados con que cuenta el país y
SEGUNDO con capacidad para reiniciar un proceso metódico de planificación y reordenamiento del sector eléctrico,
con el fin de otorgar la más alta prioridad nacional a la realización acelerada de
PRIMERO los proyectos eléctricos de expansión hidro y termoeléctrica que están retrasados o diferidos,
SEGUNDO las instalaciones necesarias para mantener la capacidad de generación cónsona con la demanda futura, además de
TERCERO la adquisición de plantas eléctricas adicionales, que permitan mitigar la situación de emergencia que enfrenta el país.
Son miles los ingenieros y técnicos venezolanos de todas las especialidades que se han dedicado durante décadas a trabajar con ahínco, capacidad, probidad y denodado amor por la Patria a desarrollar, llevar adelante y manejar un programa auténtico para el Sistema Eléctrico Nacional, que fue detenido durante el poco tiempo transcurrido del siglo XXI.
Poder contar con equipos de asesores calificados, por ejemplo provenientes de Brasil, donde hay profesionalidad comprobada del sector, grandes represas generadoras de hidroelectricidad y circunstancias en muchos aspectos similares o incluso superiores a las nuestras, pudiera ser de gran beneficio. Buscar tales asesorías en equipos técnicos provenientes de Cuba sin embargo no resulta acertado, en primer lugar debido a las profundas diferencias geográficas, técnicas y de sectorización de los respectivos sistemas de electrificación, pero sobre todo en virtud de su precaria calidad y menor grado de avance en comparación al nuestro.
Corresponde por Ley al Colegio de Ingenieros de Venezuela otorgar las autorizaciones que correspondan para el desempeño de tales tareas, requisito indispensable para poder brindar garantías sobre la calidad de un servicio eléctrico fundamental para el bienestar, progreso y seguridad de nuestra nación.
Aníbal R Martínez, Benjamín Scharifker, Román J Duque C, Blas Bruni Celli y Pedro Palma.