En el Zulia encuentran también los acentos perdidos

tilde maracucho 1Cuando en octubre pasado escribimos sobre los defensores ortográficos que recorren las calles poniendo acentos, refiriéndonos a un grupo de jóvenes mexicanos, no nos enteramos que aquí en Venezuela otro grupo de cruzados del castellano andan por los lados de occidente poniendo tilde donde nunca la hubo.  El Nacional, con un trabajo de Florantonia Singer, da cuenta de que la campaña Acentos Perdidos entró al país por occidente de la mano de Ana Isabel Soto, una periodista zuliana que se ha convertido en el terror de quienes prescinden de los acentos en sus avisos publicitarios, vallas e información institucional. De hecho, con su arsenal de tildes en la cartera, ha logrado que la Alcaldía de Maracaibo, la gobernación del Zulia y hasta Mc Donalds corrijan sus errores.
Lo que hace Soto es parte de un movimiento, Acentos Perdidos (que tiene un enlace a la Ortografía de la Lengua Española de la Real Academia Española) , y que comenzó en México con un grupo de jóvenes. Ya se extendió a Perú y a Argentina. Y para nuestro regocijo, también a Venezuela. Lea a continuación la nota de El Nacional “Una marabina rescató el acento”.


EL NACIONAL

Una marabina rescató el acento

tildemaracucho2FLORANTONIA SINGER

19-11-09

fotos ALEXANDRA BLANCO

Ana Isabel Soto va con un arsenal de tildes en la cartera.

Su causa son los acentos que, por descuido o falta de educación, fueron olvidados en los textos de los carteles en la ciudad. Tanto la alcaldía de Maracaibo como la gobernación del Zulia han hecho correcciones en sus logos y vallas publicitarias. Los “Buenos Días” de McDonald’s también recibieron la tilde de Soto. “El otro día le pusimos la tilde a las Águilas del Zulia, a ver si le dábamos suerte”, relata la marabina.

Soto desafía a quienes prescinden de la reglas de ortografía. Su cruzada es por el español, un idioma que, pese a tantas normas ortográficas, considera que goza de buena salud al ser el tercero más hablado del planeta. Su campaña de reinserción de acentos en la vía pública es una de las tantas réplicas de un movimiento que empezó en México Pablo Zulaica Parra, redactor de publicidad y corrector.

Soto es periodista y se ha dedicado, desde que se graduó en la Universidad del Zulia, a dictar cursos de redacción.

“Cuando me enteré de la iniciativa, le escribí a Pablo y le dije que quería montar Acentos Perdidos en Venezuela. Y él me dijo que perfecto, que mejor aún porque era periodista. Este es un compromiso, después no nos pueden cazar un error”.

La actividad es lúdica y callejera. Son a los letreros públicos, lo que los cazagazapos a los diarios. Pero no tienen una intención persecutoria, como queda asentado en las nueve cláusulas de las políticas de la campaña. “Nuestro objetivo son los letreros que tiene una mayor responsabilidad con la ortografía, como los de instituciones gubernamentales e, incluso, de universidades a los que también hemos colocado acentos. Hemos puesto tildes hasta en locales comerciales”.

Si hay una reincidencia en el error, no insisten y procuran colocar las tildes de papel o cartulina sin dañar el letrero porque su movimiento es pacífico. No son policías ortográficos ni una banda de correctores criminales. “En México, un grupo de espontáneos decidió sumarse y poner tildes masivamente, y les cayó la brigada antigraffiti de la policía y se llevaron presos a un montón”.

Diseña tu tilde. El sábado 14 realizaron el primer Tildetón en Maracaibo. La idea surgió en Perú, que también tiene su cuadrilla de pone acentos.

Con estudiantes de la cátedra de Lengua y Comunicación de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad del Zulia recorrieron las calles de los sectores Bella Vista y Las Delicias donde, asegura Soto, tienen bastante trabajo.

Los países que se han sumado a la campaña siguen la misma metodología: detectan el error, le toman una foto y colocan la tilde de papel o cartulina, que llevará dentro la explicación correspondiente al porqué del acento. Luego se toma una foto de la palabra corregida y la cuelgan junto con comentarios en un blog.

En Venezuela, la dirección es acentosperdidosvenezuela.

blogspot.com Soto corrige en las calles y explica en los talleres de redacción, que también dicta para empresas, nociones que deben impartirse en primaria.

La diferencia entre las esdrújulas, graves y agudas es una regla elemental del castellano.

Además, combate mitos que arrastran los que no recuerdan que su profesora de primaria les informó, por ejemplo, que la Real Academia Española determinó que las mayúsculas no pierden el acento.

“A los muchachos les parece terrible escribir bien. No conocen la importancia que tiene para un país que la gente maneje el código escrito, que es parte de nuestra cultura”.

Acentos Perdidos de Venezuela comienza actualmente una campaña para que los voluntarios que defienden el castellano diseñen su tilde y participen en un concurso.

Tienen la idea de difundir la competencia en colegios, para concienciar sobre la buena ortografía desde temprano. Hay otros planes para más adelante: hacer algo por la cantidad de preguntas y exclamaciones que se escriben sin el signo de apertura, detener la producción de errores que hay en empaques y reinsertar las eses perdidas en todas las areperas que venden jugo de “lechoza” ­en vez de lechosa-. Soto espera que los correctores de la ciudad se multipliquen.

Otras publicaciones que te pueden interesar

  1. El vino también “siente” la música
  2. Y ahora también lechina
  3. Células madre también contra la sordera
  4. Nature también se ocupa de la ciencia venezolana
  5. Defensores ortográficos recorren las calles poniendo acentos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>