jose manuel allerSegún José Manuel Aller, profesor de Ingeniería Eléctrica de la USB, un quinquenio es el mínimo tiempo requerido para que el gobierno se ponga al día con el sistema electrico nacional, es decir, hagfa inversiones y ejecute planes. El experto sostiene que un sistema debe producir 30 por ciento más energía electrica para poder aguantar perturbaciones como lineas fuera de servicios o fallas en una subestación. El sistema venezolano está al borde y opor eso cualquier eventualidad lo pone al borde del colapso. La información completa en el portal de la USB y la puede leer a continuación.

Fotografías: Alfredo Terán
La crisis eléctrica no se resolverá a corto plazo

Elsa Pilato
Departamento de Información y Medios USB.-

9-11-09.- La crisis del sector eléctrico nacional no será corta, durará al menos cinco años, el mínimo de tiempo requerido para que el gobierno ponga en ejecución los planes y haga las inversiones necesarias para lograr la confiabilidad del sistema eléctrico.

José Manuel Aller, profesor de Ingeniería Eléctrica de la USB, explica que para lograr la confiabilidad que actualmente no tiene el sistema eléctrico venezolano, se necesita producir 30 por ciento más de la energía eléctrica que el país va a consumir; sólo así el sistema podrá soportar las perturbaciones que normalmente ocurren. “Los sistemas tienen que soportar no solamente una perturbación, sino perturbaciones simultáneas -una línea fuera de servicio, una falla en una subestación y un bote de carga por otro lado, por ejemplo-, en este momento nuestro sistema no las soporta porque trabaja al borde, en una situación demasiado crítica”.

En opinión del profesor Aller, la crisis actual envuelve varios problemas, uno de estos es que durante más de diez años no se han acometido las inversiones mínimas que requiere el sector, no se han hecho obras nuevas, ni termoeléctricas ni hidroeléctricas de importancia, ni se ha renovado el parque generador. “Y no ha sido por falta de planificación. El gobierno, entes privados y las mismas universidades, tienen elaborados una serie de documentos que contienen información que permite predecir cuál será el comportamiento de la demanda”.

Otro de los problemas es el colapso de las rutas que transportan la electricidad desde los centros de generación hasta los consumidores. “Aquí mismo en la USB desarrollamos la visión del sistema eléctrico para los noventa y las primeras décadas del siglo XXI, una proyección de 20-25 años. Estos planes no se han cumplido; en la última década, con los cuantiosos ingresos que ha habido, no hay justificación para que no se hubieran puesto en marcha para desarrollar más el sector eléctrico”.

Asimismo, Aller apunta a otro obstáculo: el deterioro de la calidad de servicio de las empresas de distribución. “No hay cuadrillas suficientes, no tienen material ni vehículos para hacer el servicio, no mantienen las líneas de transmisión. Existe un verdadero problema en el mantenimiento del sistema en operación”.

El profesor uesebista también menciona la incapacidad gerencial como otro de los factores que han llevado a esta crisis. “No se han colocado a gerentes capaces en todas las etapas del negocio eléctrico, que es uno de los más complicados del país. En Venezuela sí hay profesionales bien formados, y si hay un sector para el que el país estaba preparado para conducir, era el eléctrico”.

Ante este panorama, Aller opina que el gobierno tiene que hablarle claro a la gente. “Que no trate de exculparse del problema, sino más bien que explique la situación real en la que estamos, en dónde ha fallado y qué medidas tomará para solventar el problema. Hasta ahora no sabemos si las está tomando”.

Además, “hay que acometer las inversiones, pero eso demorará mucho tiempo, entonces la única alternativa que nos queda, si no queremos que el gobierno esté permanentemente racionando la luz, es que nosotros mismos ahorremos la energía. Hay muchas formas para hacerlo: una de ellas es exigir al gobierno que retornemos al huso horario anterior; significaría un ahorro muy importante porque dejaríamos de perder media hora de energía al día”.

Aller cree que también es necesario retomar el plan de bajo consumo de energía, es otra forma de ganarle algo de terreno a la crisis eléctrica. “Cada uno de estos bombillos de ahorro energético consume por el orden de 47 vatios menos que un bombillo normal de 60 vatios. Con unos 50 millones de bombillos, que es más o menos lo que requeriríael país, se ahorrarían 3000 megavatios. Esto sería suficiente para pasar por lo menos un año de tranquilidad”.

Otras medidas con las que el ciudadano puede contribuir, son el ahorro de otro recurso que está escaseando, el agua, especialmente en Caracas, así como subir la temperatura, a 23 grados centígrados, de los aires acondicionados. “Si unimos estos esfuerzos, si el gobierno acomete las inversiones que se necesitan, y se nombra la gerencia capaz, probablemente pudiéramos pasar una crisis menos grave de la que estamos pasando”.