Por María Teresa Arbeláez
Ya van 14 reuniones en distintos sitios de Caracas. Han estado viéndose en el Milleniun Mall, en el Centro San Ignacio y ahora ruedan por Chacao. Han conversado un par de veces en El Vigués y como esta tasca sufre remodelaicones se han mudado a la Tratoria de Orlando donde el último martes de octubre se concentraron más de 80 personas, la mayoría de ellos varones, de edad promedio entre 35 y 45 años, black berry a la mano y la @ ya gastada de tanto anotar nuevas direcciones.
Son los que escriben nano historias, las de 140 caracteres como máximo. Los usuarios de Twitter.
Tweet&Tequeños se llama el evento y la idea de quienes lo promueven, entre ellos Jordi Miró Bruix es un “net working”. “Nos conectamos, hablamos, nos conocemos más”, comenta el twittero en Tweet & Tequeños corre la voz, publicada hoy en el diario El Nacional. El grupo va creciendo igual que las ideas de trabajo.
Mientras esto sucede en Caracas, alrededor de estas nuevas redes sociales se tejen críticas, en especial entre aquellos que tienen la palabra como medio de expresión (lea Algunas-notas-sobre-Twitteratura), se arman operativos de ayuda al prójimo como el caso del Tuitertón en Perú que lo realizan para ayudar a los niños que padecen del frio en Puno o se juntan los vecinos para luchar contra los delincuentes.
Foto: El Nacional
Según la información de El Nacional hay 70.000 venezolanos de los 45 millones en el mundo usuarios de Twitter, el popular servicio de microblogueo, cuyos miembros comparten información, opinión, datos o enlaces de páginas en Internet.
Información al instante
Tan al instante y tan información que casi es en vivo directo. Como el video del profesor de la Universidad Santa María al que acusaron de homofóbico, suceso acontecido justo al día siguiente de la última reunión de twitteros. El youtube inundó los microblogs como una enorme ola y a las pocas horas ya había tenido unas consecuencias impensables -por lo menos no antes de dos años- en una situación “normal”: las autoridades anunciaban la suspensión del docente.
Estos resultados pusieron a brincar en una pata a cientos de twitteros que se creen protegidos y acompañadops por miles de omnipresentes, pero preocuparon a unos cuantos que sienten que este nuevo medio de comunicación es tan rápido que no permite la comprobación y, ni siquiera el derecho a la legítima defensa.
Eso se lo preguntamos a Jordi Miró, como cabeza visible de esa intensa y ocupada masa de arrobas. El físico y bloguero responde, vía correo electrónico: “Twitter es un medio de comunicación más, y como tal hay que saber filtrarlo. Hay que distinguir las fuentes, pero al día de hoy suele ser el primer medio en publicar algo. Ejemplos: atentados en la India, el avión que cae en el Hudson”.
Dice que los medios tradicionales se mueven muy lentos, y tienen mucho más que proteger (inversiones, anunciantes… y quizás hasta cierta reputación).
El mismo Jordi se pregunta ¿quiere decir eso que twitter es infalible? y se responde: no, para nada. Pero tampoco son las fuentes tradicionales que usan los medios tradicionales. Recuerdo rectificaciones de los medios por noticias falsas o falsos informadores. Además, muchos de los medios tradicionales siguen usando twitter para informar, pero no para escuchar y sacar posibles informaciones.
¿Cuál es el futuro entonces para los medios tradiconales?
Poco a poco los medios van incorporando estas tecnologías 2.0 en sus herramientas de trabajo, pero deben progresar. ¿Qué sentido tiene comprar el diario para leer lo que pasó ayer? Quizás por los artículos de opinión o algo concreto, pero el resto son noticias de ayer, que ayer ya leí.
A lo mejor, pensamos, el futuro de Twitter no está en la información sino en los beneficios que es ainformación verás, rápida y oportuna, puede dar.

GRACIAS!!! esperamos seguir creciendo, y mejorando, sin duda.
Gracias por la reseña en tu blog, estás cordialmente invitada a acompañarnos