Ezio Serrano Páez escribe Los cuentos de la Quinta de vez en cuando y de cuando en vez. Son artículos de humor-opinión que circulan por la red. Sabrosos e inquisitivos. Irónicos, mordaces. Así son los escritos de este historiador que arma las historias fabuladas del día para la memoria. El que sigue es el artículo de esta semana y, desde luego, se refiere a la vuelta, LOE mediante, a clases.
(La paz es la guerra, la ignorancia es la fuerza. Orwell)
Alguien dijo que la nueva ley de educación sacaría a Dios de
las aulas. Nada más incierto. Pedrito Montilla, niño aventajado podría
demostrar que en realidad sólo se trata de sustituir al Dios de la
religión por el de la revolución, aunque cada vez resulte más difícil
diferenciar una cosa de la otra. Pedrito había llegado a casa agotado
tras el arduo debate sostenido en la clase de artillería del
pensamiento. A sus diez añitos, y gracias a las primeras lecciones de
moral revolucionaria, su “mentecita” ya daba muestras de madurez y
robustez crítica. Podía identificar claramente la verdad contenida en
un discurso del gran líder, pero también la mentira natural de los
opositores. Igual podía detectar la intencionalidad conspirativa de
una opinión, que determinar la inevitabilidad del transcurrir
dialéctico revolucionario. Por lo cual Clotilde, su madre coordinadora
del Consejo Comunal, estaba muy orgullosa.
El impúber llegó a casa hambriento. Fue directo a la cocina, colocó su bate de beisbol en un rincón cerca de la nevera, y sin mediar, habló a su madre:
Pedrito: Tengo hambre, coño. ¿No has servido la comida? ¿habrá que
comer de la misma mega plasta que preparaste ayer?
Clotilde: Ay mi amor, te felicito, ¡¡si ya estas usando el mismo
léxico de nuestro amado comandante!! Pero tranquilo que hice mi colita
en PDVAL y conseguí medio pollo y medio kilo de arroz. Así que hoy no
comeremos carato de frijol.
Pedrito: ¿Y por qué tan poca comida? Esto lo comemos ahora mismo.
Cleotilde: Tranquilo bebe, ¡tienes que superar esos dogmas de viejo
cuño! El agua, la comida, la salud…puro pensamiento dogmático que
pronto vas a superar. Además, mañana hago nuevamente la cola. No
olvides que hay algo de escasez por culpa del sabotaje petrolero de
la oligarquía. Pero… ¿Y cómo te fue en la clase de hoy?
Pedrito: Ya botamos a la maestra, por eso la clase de hoy fue con
videos de Mario Silva que tratan sobre la moral revolucionaria y los
valores. Había una parte que me gustó mucho. Trata sobre la paz y el
amor y su práctica con el bate de beisbol. Lo único malo fue que mi
bate se mancho de sangre, pero tranquila, luego lo limpio.
Clotilde: ¡¡Pero que bueno!! Mario es excelente en valores…Nosotras
en el Consejo Comunal recomendamos ese material didáctico. También
recomendamos para las prácticas de Amor y Paz, que los niños formen
clubes de echadores de paja, o clubes de sapitos. Es lo mejor para el
aprendizaje revolucionario y para reafirmar valores esenciales del
proceso.
Pedrito: ¿Cómo cuáles valores mamá?
Clotilde: Figúrate mijo, valores esenciales como el sapeo, delación,
chantaje, vilipendio, camorreo, machismo, servilismo al jefe, en
fin…Vamos a comer que se enfría, pero no sin antes elevar nuestra
oración de almuerzo, reza conmigo:
Juntos: Padre Chávez que estas con dios dado, en cualquier parte
gastando lo que no es tuyo, santificados sean tus viajes y donaciones,
danos hoy nuestro atraco de cada día, perdona nuestras quejas, por la
inseguridad, los apagones, la corrupción y los hospitales en ruinas,
así como nosotros perdonamos tu corrupción, no nos dejes caer en la
tentación de criticar y usar la cabeza, líbranos de trabajar, Amén.
Buen provecho.
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