Lo dice José Suárez Nuñez, periodista y editor del sitio web especializado Petrofinanzas en un extenso reportaje publicado en Tal Cual en el que entrevista a expertos en el campo de la electricidad. Partió, desde luego, del último de los apagones, al que calificó de clasista, para explicar por qué y cómo Venezuela corre peligro de un colapso eléctrico. “El equipo de Corpoelec que monitorea el déficit de 500 megavatios de electricidad, no supo alimentar el sistema interconectado que originó los apagones”. La conclusión es que los venezolanos, que ya nos estamos acostumbrando a que repentinamente nos quedamos a oscuras, debemos prepararnos como mínimo, teniendo velas en la casa. O, como dice Suárez Nuñez, llamando a Mandrake.
PETROFINANZAS
José Suárez Núñez
El segundo apagón del mes fue clasista y afectó a 16 sectores del este y del sureste de Caracas, además de Vargas y Guarenas-Guatire. El transporte superficial colapsó y el Metro estuvo paralizado tres horas, aunque el presidente de Corpoelec, general Hipólito Izquierdo, había declarado que el metro estaba funcionando normalmente.
Ángel Navas, presidente de la Federación Eléctrica, confesó que jueves iban a un paro. Sin embargo, la ausencia del Presidente de la República los obligó a diferir la decisión, y cargaron sus críticas contra el presidente de Corpoelec.
Lo acusan de estar desinformando al Ejecutivo Nacional de las profundidades de la crisis eléctrica.
El servicio eléctrico debe estar ahí a toda hora y no se puede almacenar, como se hace con el agua, el petróleo, gas y docenas de líquidos.
La situación eléctrica ha llegado a tal grado de vulnerabilidad, que se ha creado un equipo de emergencia, cuya función es ir quitando cargas de electricidad a muchas áreas y regiones del país, debido a que el sistema tiene un déficit eléctrico de 500 megavatios, y para evitar que se derrumbe el sistema interconectado van “tumbando por áreas”, para tener equilibrada la electricidad en todo el país, pero no lo han logrado.
El apagón del jueves 4 se chupó 2.300 megavatios debido al defectuoso operativo, al no repartir correctamente el déficit de 500 megavatios que tiene el país, no obstante la capacidad de 24.600 megavatios. Esa situación pareciera que es una novela de suspenso o de ciencia ficción.
Cuando hay déficit de electricidad, las compañías eléctricas anuncian las deficiencias que confrontan y avisan anticipadamente a las regiones, zonas o sectores que podrían quitarle cargas de electricidad. Las nuevas señales indican que el problema es más grave del que nos han anunciado a través de los medios de comunicación.
LA SITUACIÓN YA ES VIEJA
Las declaraciones y réplicas en los medios son paliativos, y ni el general Izquierdo desinforma, ni el presidente Chávez está siendo engañado. Víctor Poleo, ingeniero eléctrico y ex viceministro de Energía, responde con su verbo profesional, acompañado de una hojilla Gillette de tres filos, que es la misma situación desde el 2003, cuando se descubrió que sólo se habían realizado en esos 4 años (desde la asunción del presidente Chávez al poder) el 28% de los proyectos y los enumeró uno a uno.
Un reciente libro del francés Guy Sorman sobre la alianza de la más conservadora y oligarca casta económica china y el Partido Comunista, que juntos gobiernan, o sojuzgan a 1.200 millones de personas, titulado El imperio de las mentiras, podría aplicarse a la situación eléctrica. Cada vez que hay un apagón, los funcionarios sacan del archivo números y proyectos, siempre le echan la culpa a alguien y nunca temen mentir en público.
Andrés Mata, un venezolano esclarecido y técnico eléctrico, eminente como planificador de Edelca, quien recientemente murió, dijo en vida “que el colapso eléctrico no se demoraba y dependía del buen humor del Guri”. Ya el menú está anunciado y las aguas de la cota del caudaloso río están dos metros por debajo de la situación normal.
CERCA DEL COLAPSO
Poleo habla de irresponsabilidad, incompetencia y desprofesionalización, acompañados de trabajadores que no tienen botas ni camisas, y se rumora acerca de 6 accidentes graves, que se han ocultado, y ya nadie considera confiable el estribillo de las declaraciones que hablan de que “una torre tal se cayó y originó…”, la temperatura y las lluvias ocasionaron…”. Es un amontonamiento de excusas.
Un comercial de Globovisión sirvió de referencia, indicando “ahora los caraqueños saben de lo qué se trataba, al proyectarse los apagones de Caracas que han sido varios, pero importantes, que son cuestiones rutinarias y diarias en poblaciones del interior del país, y ese es el motivo de no registrarse con mucha frecuencia, porque resultan sucesos rutinarios”.
Sobre el evento del pasado jueves, explicó el general Hipólito Izquierdo, presidente de Corpoelec, que “alrededor de la 1:15 de la tarde tuvimos un problema en el Sistema Interconectado Nacional que ocasionó la interrupción de aproximadamente 40% de la energía y también perturbó el sistema en la subestación Planta Centro, ubicada en El Palito, estado Carabobo, así como al Oriente, Occidente y la región andina del país”.
Indicó que transcurridos 15 minutos de la falla se produjo un nuevo evento “que estamos en proceso de recuperación progresiva en la región Capital y también se está recuperando la energía perdida en el resto del país”. Los sistemas de transporte, señaló Izquierdo, no fueron afectados por esta falla eléctrica, ya que se pudo recuperar rápidamente el flujo de energía en todo el país. “No hay reporte de afectaciones de personas ni de los servicios de transporte y agua, por lo que llamamos a la calma a la población”, dijo.
En la práctica, dijeron las fuentes eléctricas consultadas, hay un déficit operativo que supera los 500 megavatios y el equipo que reparte la “carga eléctrica” cometió un error que se chupó 2.500 megavatios. Y con la escasez de lluvia en el Guri, puede ocurrir lo que presagió Andrés Mata, un colapso eléctrico. Hay que compras velas o llamar a Mandrake para que resuelva el caos y déficit eléctrico.
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Mi estimada Chinca: no hay nada de humor en la nota del especialista en energìa Josè Suárez Nuñez. Al contrario es un reportaje que da tristeza. Y como usted dice, el asunto es demasiado serio para todos los que vivimos en este país, incluyendome a mi que tengo tantos artefactos eléctricos como cualquiera y sufro los mismos riesgos.