Hoy las centenas de miles de lectores del diario Últimas Noticias, de El Mundo y de Líder verán con sus propios ojos como el disenso no tiene cabida en el centro de Caracas. Constatarán que Miraflores y sus cercanías están vedadas, desde hace ya una década, a quienes no estén de acuerdo con la política gubernamental. Porque leerán los testimonios y verán las fotos de los 12 periodistas, de los 30 que caminaron desde la Torre la Prensa allí es la esquina de el Panteón, hasta la esquina Veroes en la Avenida urdaneta, que fueron heridos, algunos de consideración, tras un salvaje ataque de quienes decían estas calles son del pueblo y no de la oligarquía.
Los periodistas de la Cadena Capriles portaban carteles y repartían volantes en los cuales mostraban su desacuerdo con algunos artículos de la ley de Educación que estaba siendo aprobada puertas adentro en la Asamblea Nacional.
En el grupo protestatario se encontraba Usbaldo Arrieta, excelente periodista, de amplísima trayectoria sindical, egresado de la UCV, compañero de luchas en el extinto Diario de Caracas, quien luego declaraba su asombro ante la agresividad y la violencia que mostraban los atacantes. Los testimonios de las víctimas indican que algunos de los atacantes trabajan en Avila TV -las fotos en el diario impreso así lo demuestran- una de las televisoras pertenecientes a sectores gubernamentales.
Ayer mismo los compañeros de la Cadena Capriles recibieron el apoyo solidarios de los periodistas de El Universal, así como de los gremios que agrupan a los trabajadores de la prensa. Anoche hubo condenas de diversos sectores, incluyendo, ohhh, la Asamblea Nacional.
En los periódicos y las páginas web aparecen las caras de los agresores. Veremos qué pasa, pues la Fiscalía está plena de denuncias de ataques contra periodistas en todo el país, sin que se haya producido hasta ahora algún resultado.
Lo único cierto es que trabajar en un medio de comunicación en Venezuela y disentir de alguna política gubernamental es una fórmula cuyo resultado es riesgo máximo.
Lea a continuación la noticia y los testimonios de Últimas Noticias
Ultimas Noticias |
Viernes 14 de Agosto de 2009
Protesta pacífica culminó con 12 periodistas heridos
Caracas. Un saldo de doce periodistas heridos, cuatro de ellos con traumatismos craneoencefálicos, fue el resultado de una manifestación que comenzó como un acto pacífico de protesta de un grupo de 25 reporteros y trabajadores de la Cadena Capriles que marchaban hacia la esquina de Veroes, en el centro de Caracas, para entregar volantes a la ciudadanía y protestar en contra del artículo 50 del Proyecto de Ley de Educación, discutido en la AN.
A pocos minutos de haber llegado a la avenida Urdaneta, un grupo de personas que salieron del edificio Phelps, donde funciona la televisora Ávila TV, comenzaron a gritar consignas a favor del Gobierno: “Victoria popular, fuera de aquí, esta es zona de la revolución”, vociferaba el grupo, mientras hombres y mujeres en actitud agresiva, provocaban y empujaban a las personas que manifestaban, así como a transeúntes que apoyaban la marcha.
La agresión con palos y piedras comenzó en medio de la calle, en la avenida Urdaneta, cuando agarraron en cayapa, a patadas y golpes, a uno de los reporteros de la Cadena Capriles. Luego, los periodistas tuvieron que correr hacia las inmediaciones del bulevar Panteón para resguardarse del ataque. El grupo logró acorralar a varios reporteros a los que les dieron patadas y golpes mientras los derribaban al suelo.
El concejal metropolitano, Richard Peñalver, se presentó en la zona y le dijo a una de las agredidas que no podía controlar al grupo porque “eran de los más radicales”.
Los lesionados son Octavio Hernández, Usbaldo Arrieta, quienes deben ser operados de la nariz por fracturas, Manuel Álvarez, César Batiz, Gabriela Iribarren, Gleixis Pastrán, Jesús Hurtado, Sergio Moreno, Marie Rondón, Greasy Bolaños, Marcos Ruiz y Fernando Peñalver.
Ocho de ellos fueron trasladados de emergencia a centros de salud, mientras los cuerpos policiales ya iniciaron las averiguaciones .
Víctimas de una brutal emboscada en pleno día
VÍCTOR ESCALONA PATRICIA MARCANO
viescalona@cadena-capriles.com pmarcano@cadena-capriles.com
Caracas. La jornada de volanteo duró poco, tal vez cinco minutos, según César Batiz. Esto puso a pensar a varios periodistas que ese violento grupo los esperaba con una cruel emboscada.
María Alejandra Monagas contó que corrió hacia el bulevar Panteón para buscar a la policía, pero uno de los dos PM que estaban de guardia le dijo que “de eso no se muere nadie”, y preguntó si eran unos indigentes quienes los estaban golpeando. Recordó que los policías fueron al sitio en una moto, pero sin mayor prisa.
HABLAN LOS AFECTADOS
Marco Ruiz (ÚN)
“Estábamos pacíficamente, cuando vi la violencia llamé a la retirada, pero la gente de
Ávila TV salió y nos persiguió. Me golpearon por detrás y me lanzaron al suelo. Ocho o siete personas me patearon y me golpearon con palos en la cabeza. Me dijeron `vete de aquí plaga’, pero cuando intenté escapar me volvieron a lanzar al suelo”.
Marie Rondón (ÚN)
“Un hombre me golpeó con un palo en la cabeza y me causó una herida. Me dijo que luchara por una causa y me siguió golpeando. Una mujer también me atacó a golpes, me arrancó la pancarta que llevaba, me arrancaron el carnet y me empujaron al suelo. No entiendo por qué hicieron esto si nosotros estábamos manifestando pacíficamente, sin ningún tipo de violencia”.
Jesús Hurtado (El Mundo)
“Un tipo de Ávila TV me rompió la cabeza, lo reconocí porque el 27 de junio estuvo en la marcha del Día del Periodista con una cámara. Ese camarógrafo me hirió en la cabeza, en la espalda y en un brazo. Fueron demasiado violentos con nosotros, eran muchos y nos atacaron sin razón alguna. En cualquier momento puedo reconocer al que me hirió”.
Octavio Hernández (Líder)
“Eran tres o cuatro tipos y una mujer armados con palos y piedras. La mujer tumbó a una compañera y a un periodista de El Mundo, yo corrí para defender a mis colegas pero me recibieron con una patada en la cara. Me fracturaron la nariz; como no podía defenderme decidí buscar refugio y salí corriendo por el bulevar”.
Ubaldo Arrieta (ÚN).
“Una mujer bien agresiva me atacó, pero como era mujer yo levanté los brazos porque no podía enfrentarme a una dama. Pero me tumbó. Después me paré y corrí para proteger a las periodistas que estaban en el grupo. Me dijeron que esa era una zona del pueblo y que no nos pertenecía. Yo le dije que nosotros éramos pueblo, pero igual me partieron la nariz”.
Sergio Moreno (ÚN)
“Una señora me golpeó con una piedra por la espalda. Llevaba piedras dentro de una media para atacarnos. Lanzó al suelo a una periodista y al colega Alejandro Álvarez. Tuve que correr y escapar mientras veía cómo unas 10 personas atacaban a patadas y golpes, con palos y piedras, a Jesús Hurtado. Fue un ataque demasiado brutal”.
Fernando Peñalver (ÚN)
“No entiendo lo que pasó, yo estaba en la calle con una pancarta, nos empezaron a empujar y tuvimos que levantar las manos para indicarles que no queríamos agresiones, que se calmaran. Pero no nos hicieron caso, siguió la violencia y sentí que me dieron con un palo por la cabeza y me la rompieron. Nunca en mi vida había visto tanta violencia junta”.
Gabriela Iribarren (ÚN)
“De repente, de un edificio salió un gentío con palos y piedras y comenzaron a agredir a los que se quedaron en la isla central. Gritaban que no trancáramos la calle, cosa que no estábamos haciendo. Hubo un momento en que una señora mayor nos estaba defendiendo y cuando me acerqué para sacarla y protegerla, me dieron un puñetazo en la cara”.
César Batiz (ÚN)
“No habían pasado cinco minutos y comenzó la violencia. Intenté calmar las cosas pero no pude, me golpearon en el cuello. Al lugar llegó el concejal Richard Peñalver, dijo que una muchacha subió a su oficina para pedirle ayuda y que por eso bajó. Le pedí que calmara a esa gente y me dijo que la situación escapaba de su control”.
Norma Rivas (ÚN)
“Al llegar a la Av. Urdaneta la gente de Ávila TV nos insultó e impidió que entregáramos volantes contra un artículo de la Ley Orgánica de Educación. Una mujer me tomó del cabello y me dijo que me arrodillara. Le dije que estaba loca y ella me empujó al piso. Me levanté y me fui corriendo porque ellos tenían palos y piedras y estaban arremetiendo contra todos nosotros”.
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