¿Puede ser la criptomnesia “la disculpa perfecta” para un plagio…?
Según el escritor Russ Juskalian en un artículo de la revista Newsweek “es verdad que uno puede plagiar sin darse cuenta de lo que está haciendo, pero también se puede poner cuidado para que esto no ocurra”. “Tomar notas con esmero, para poder recordar no sólo una buena idea sino también su fuente, o simplemente considerar si una frase inteligente que se cruzó por la mente es en realidad original” son algunas de las prevenciones que se pueden adoptar. El artículo de la periodista Kate Dailey es a propósito de acusaciones de plagio a varios periodistas en Estados Unidos. La nota completa en español está del blog Periodismo en la Américas y la puede leer a continuación.
Artículo original:
Ilusttración tomada delblog Psicocafe
¿Se puede culpar al inconsciente por los casos de plagio en el periodismo?
Esta semana, una estudiante de periodismo y practicante en The Gazette, en la ciudad de Colorado Springs, fue despedida por haber escrito en cuatro notas extractos muy parecidos, si no idéntidos, a artículos publicados por el New York Times. Al parecer, esta práctica se está volviendo común entre los periodistas estadounidenses, como ocurrió con la columnista del propio New York Times Maureen Dowd, con el editor de la revista Wired Chris Anderson y con la presentadora del canal ABC Elisabeth Hasselbeck, dice Russ Juskalian en la revista Newsweek.
En su artículo, Juskalian habla con especialistas sobre si es posible que estos supuestos plagios sean una acción inconsciente (llamada “criptomnesia” por los investigadores), como argumentan algunos de los acusados. Henry Roediger, especialista en memoria de la Universidad de Washington en St. Louis, asegura que la criptomnesia es causada en parte por una falla en la memoria humana: es más fácil recordar la información que la fuente.
Según Richard L. Marsh, profesor de psicología cognitiva de la Universidad de Georgia, “cuando las personas están envueltas en una actividad creativa, están tan concentradas en producir algo nuevo u original que no son capaces de protegerse de experiencias pasadas”. Es lo que ocurre con los periodistas, explica Juskalian en la nota.
La criptomnesia ocurre con más frecuencia entre personas que se conocen y se tienen confianza, como amigos o enamorados. Copiar la idea o expresión de alguien a quien no se conoce es poco común, debido a lo que Juskalian llama “excepticismo innato”.
¿Puede ser la criptomnesia “la disculpa perfecta” para un plagio, entonces? Según Juskalian, es verdad que uno puede plagiar sin darse cuenta de lo que está haciendo, pero también se puede poner cuidado para que esto no ocurra. “Tomar notas con esmero, para poder recordar no sólo una buena idea sino también su fuente, o simplemente considerar si una frase inteligente que se cruzó por la mente es en realidad original” son algunas de las prevenciones que se pueden adoptar.
Finalmente, incluso cuando es incosciente, el plagio es una infracción y sus autores tienen que asumir la responsabilidad, concluye Juskalian.