ithinkPor María Teresa Arbeláez

En una reunión de la Sociedad Galileana -que agrupa a los investigadores de la USB-, donde la agenda central de discusión era el PPI -el programa que premia la productividad científica-, se concluyó que el problema va mucho más allá del riesgo que corre un programa.

La ciencia en Venezuela está en peligro y desde hace ya algún tiempo.

Lo demuestran las mismas cifras que exhibe el gobierno como gran ganancia: los miembros del PPI pasaron, según el investigador Iván de la Vega, de casi 2300 para el 2000 a casi 6038 el año pasado y sin embargo la producción científica, medida en resultados publicados en revistas de arbitraje internacional,apenas se duplicó: de 766 registrados para Venezuela  en el SCI (ISI) en el año 2000, se llegaron a 1281 ocho años mas tarde.

Caricatura tomada de http://www.textualmenteactivo

Lea a continuación: Incertidumbre por el futuro del PPI, de El Nacional

Elías Pino Iturrieta // El turno de los “ex científicos”, El Universal

Rafael Rangel Aldao // Ciencia en extinción , El Universal

Mientras tanto cada día son más las quejas de los científicos -los que no están de acuerdo con la política gubernamentales o se cansaron ya de ellas- a los que castigan si declaran incluso sobre su experticia, a los que jubilan a juro, sacan de sus puestos y ahorcan reduciéndoles presupuestos o eliminándoles los programas de financiamiento como ha pasado con el Fonacit.

La discusión apenas comienza porque los científicos son pacientes, mesurados y tienen formas alternativas de capear los temporales. Pero la gota está rebasando el vaso y ya comienzan, cual médicos, transportistas, vecinos, maestros, despedidos,  y hasta policías, a quejarse. Hoy están discutiendo, mañana quizás saquen sus batas a la calle. Ya ni les importa que paguen el PPI.

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EL NACIONAL
Martes 09 de Junio de 2009

Incertidumbre por el futuro del PPI

CAROLINA CONDE

Se avecinan cambios en el Programa de Promoción al Investigador. A pesar de que aún no existe un plan concreto, Jesse Chacón, ministro de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias, informó que actualmente evalúan hacer algunas modificaciones.

“Se debate entre dirigir los recursos hacia el investigador o hacia la investigación. Y si es hacia el investigador, hacia qué tipo de investigación. Hay quienes piensan que lo correcto es enviar los recursos hacia áreas prioritarias de investigación, para que haya un estímulo a los investigadores que participen en esa área. Pero hasta ahora es sólo una discusión más de todas las que estamos dando”, dijo.

Los posibles cambios en la esencia del programa preocupan a la comunidad científica.

Para Luis Carbonell, miembro de la Comisión de Derechos Humanos de la Asociación Venezolana para el Avance de la Ciencia, la posibilidad de quitarle ese estímulo a los investigadores y entregar el dinero a la investigación no tiene sentido.

“El programa es un estímulo al individuo. No es lo mismo estimular el trabajo de investigación en el laboratorio mientras el científico pasa hambre.

Se debe aumentar el financiamiento a la investigación, pues el Programa de Promoción al Investigador, como ha estado funcionando, ha marchado bien”, dijo.

Sobre la posibilidad de becar a aquellos investigadores que trabajen dentro de las líneas prioritarias del Estado venezolano, Félix Tapia, coordinador del Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico de la Universidad Central de Venezuela, apuntó que esa política podría aplicarse según el criterio de funcionarios.

“Tenemos 500 investigadores que están preocupados por el futuro de un programa que ha sido muy importante en Venezuela. Habría discrecionalidad. ¿Quién decide que alguna línea de investigación sea prioritaria? La ciencia toda es prioritaria”, apuntó.

Comunidad preocupada. Pero los posibles cambios en la esencia del programa no es el único tema que preocupa a los investigadores. Simón López, miembro de la junta directiva de la Sociedad Galileana de la Universidad Simón Bolívar, advirtió que existe un “oscurantismo alrededor del programa”, pues no se conoce cuándo será la apertura de la convocatoria para 2009 ni cuándo cancelarán el pago correspondiente al primer trimestre de este año.

“Existe una gran incertidumbre en los investigadores sobre el tema. No hay información sobre la nueva convocatoria, no se han cancelado el primer trimestre, ni siquiera se sabe si cancelarán el segundo, no se ha justificado el cambio completo de la junta directiva del programa”, dijo.

Para la comunidad científica nacional, el programa ha servido como un mecanismo de estímulo para evitar la fuga de cerebros en el país. Tapia explicó que ese plan niveló los malos salarios de los investigadores.

“Ha permitido organizar la ciencia en Venezuela y, además, nos ha dado un aporte extra, que ha sido sumamente importante, en vista de los malos salarios a los investigadores. La idea es dar un salario más justo y competitivo que frenase la fuga de cerebros”, señaló.

El Programa de Promoción al Investigador es un plan gubernamental que ha procurado estimular la actividad científica de los investigadores venezolanos a través del otorgamiento de becas como premios a la productividad de los científicos, de acuerdo con la categoría y nivel asignado a cada uno.