Unos alzaron su voz, otros enarbolaron el silencio. Todos en señal de protesta. Fue en el foro que la Asociación Venezolana para el Avance de la Ciencia organizó bajo el título La ciencia bajo amenaza. Allí además la organización científica hizo una declaratoria pública ante “la crisis del sistema científico y tecnológico nacional” y la pidieron al presidente Chávez que rectifique. Paralelamente la Comisión de Derechos Humanos de AsoVAc, a través de su presidente Luis Carbonell, hizo pública la carta que enviaron a las revista Nature y Science para dar a conocer el despido injustificado del profesor Jaime Requena por parte de Idea. Lea a continuación la nota completa de Carolina Conde en El Nacional.
EL NACIONAL -
Lunes 18 de Mayo de 2009
CAROLINA CONDE
Entre los científicos venezolanos en especial entre aquellos que disienten de las políticas gubernamentales y trabajan en los centros de investigación dependientes del Ejecutivo hay miedo, al menos, de perder sus puestos de trabajo.
Ese temor, en ocasiones, lleva al silencio.
Durante el foro La Ciencia bajo Amenaza, un grupo de investigadores del IVIC se paró en silencio por un minuto en la misma tarima en la que científicos de distintas áreas acababan de discutir sobre la amenaza del presidente Hugo Chávez de tomar el instituto donde trabajan, la decisión gubernamental de recortar 6% el gasto de las universidades y la designación de Jesse Chacón como ministro de Ciencia y Tecnología.
“No pueden hablar porque no están autorizados a hacerlo”, dijeron voceros de la Asociación Venezolana para el Avance de la Ciencia, institución que emitió una declaratoria en la que exhorta al presidente Chávez a rectificar en sus visiones de la ciencia y la tecnología en el país.
“Pilares fundamentales de la ciencia venezolana están en grave peligro. Ya en el pasado, la pérdida del capital humano del Intevep se tradujo en el debilitamiento extremo de la investigación en energía en el país. Por ello nos sentimos obligados a reclamar un mejor porvenir para las instituciones bandera de nuestra actividad científica (…) Muy respetuosamente invitamos a rectificar al señor Presidente”, dice el texto.
Entre ministros y presupuestos. En el evento, un grupo de investigadores pudo expresar su rechazo a las políticas gubernamentales en el área de ciencia y tecnología.
Claudio Bifano, presidente de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, advirtió la diferencia fundamental entre los debates que se daban entre científicos hace más de 10 años y los que se dan en la actualidad.
“Años atrás nos reuníamos para exigir los recursos necesarios para hacer buena ciencia. En otras épocas, a pesar de no entenderse que la actividad científica y tecnológica es un instrumento de progreso, no se pretendía hacer creer que la investigación significaba lograr que una quebrada no se desbordase (…) Si se producen problemas y hay que apretarles las tuercas a alguien, no es propiamente a los investigadores, debe ser a quienes como funcionarios tienen la responsabilidad de servirle al ciudadano y no a los investigadores porque son escuálidos”, dijo.
Benjamín Scharifker, rector de la Universidad Simón Bolívar, destacó ante la advertencia del presidente Chávez de otorgar financiamiento a cierto tipo de investigaciones en función de su utilidad que toda la ciencia es pertinente.
“No existe pregunta científica válida que sea juzgada como pregunta no pertinente, como se pretende. Ninguna nación soberana puede renunciar a responder las grandes preguntas de la humanidad”, señaló. El rector de la USB advirtió además sobre la reducción presupuestaria en las universidades que obliga a disminuir su esencia misma: la investigación.
Carlos Walter, presidente del Cendes, criticó la designación de Jesse Chacón como ministro de Ciencia y Tecnología. “E l nom- bramiento de una persona que no tiene capacidad para ser interlocutor con los investigadores es una amenaza a la ciencia”, afirmó.
Caso Requena
Carta para Nature y Science
La Comisión de Derechos Humanos de la Asociación Venezolana para el Avance de la Ciencia enviará la próxima semana una carta a las revistas Science y Nature, para dar a conocer el “despido injustificado” del profesor Jaime Requena por parte de las autoridades de la Fundación Instituto de Estudios Avanzados (Idea).
En el documento se explica que Requena es víctima de una censura a la libertad de expresión dentro de la comunidad de investigadores nacionales, dado que tiene criterios divergentes sobre la política científica gubernamental.
“El despido discrecional, sin procedimiento alguno, que se permite en la legislación laboral, se está aplicando a las relaciones con los científicos al servicio de fundaciones del Estado, con lo que se desconoce no sólo la garantía del debido proceso, sino el derecho a la estabilidad y a la seguridad social que tienen los servidores públicos, todo lo cual se cierne como una amenaza sobre aquellos que osan disentir de la política gubernamental”, dice el texto.