José Antonio Abreu ya se codea entre los grandes de la música mundial, al entrar esta semana como miembro honorario de la Royal Philharmonic Society del Reino Unido, mientras que uno de sus ex alumnos, Gustavo Dudamel, recibió el premio al mejor artista joven del año.De esta manera, el venezolano pasa a integrar una exclusiva lista que, desde 1826, sólo ha incluido a 123 miembros, entre ellos Felix Mendelssohn, Gioacchino Rossini, Franz Liszt, Richard Wagner, Johannes Brahms, Giuseppe Verdi, Antonin Dvorák y Edvard Grieg, todos en el siglo XIX. En el siglo XX, entre los elegidos estuvieron Serguéi Rachmaninov, Richard Strauss, Maurice Ravel, Igor Stravinsky, Aaron Copland, Yehudi Menuhin, Bernard Haitink y György Ligeti. Sólo otro latinoamericano había recibido el reconocimiento, el pianista chileno Claudio Arrau, hace exactamente 20 años, en 1988.

El acta de recibimiento al maestro dice: "no hay otra persona que encarne de una forma más íntegra el principal objetivo de la Royal Philharmonic Society de 'crear un futuro para la música' que el maestro José Antonio Abreu", y destaca además "la visión y el liderazgo del economista y músico venezolano", quien en 1975 fundó El Sistema, "un programa educativo intensivo que tenía por objetivo sacar a los niños de la pobreza y de las privaciones, enseñándoles a tocar música clásica".BBC entrevistó a José Antonio Abreu, a continuación la entrevista realizada por Manuel Toledo para BBC Mundo , así como los enlaces con otras informaciones relacionadas.

Foto: Manuel Toledo, BBC Mundo

Abreu, con los grandes de la música
Manuel Toledo

La Royal Philharmonic Society del Reino Unido designó como miembro honorario al fundador de las Orquestas Juveniles de Venezuela, José Antonio Abreu.

La sociedad, establecida en 1813, sólo ha concedido ese honor en 123 ocasiones en los últimos dos siglos.

BBC Mundo conversó con el maestro Abreu a propósito de su nueva membresía y del premio como mejor artista joven del año a un producto de El Sistema que el creó, el director Gustavo Dudamel.

Según el acta de premiación, "no hay otra persona que encarne de una forma más íntegra el principal objetivo de la Royal Philharmonic Society de 'crear un futuro para la música' que el maestro José Antonio Abreu".

El acta destaca "la visión y el liderazgo del economista y músico venezolano", quien en 1975 fundó El Sistema, "un programa educativo intensivo que tenía por objetivo sacar a los niños de la pobreza y de las privaciones, enseñándoles a tocar música clásica".

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¿Qué significa para usted recibir esta distinción?

Para mí es un inmenso honor y un fuerte compromiso con mi trabajo, que es el de muchos educadores musicales venezolanos, que nos hemos propuesto trabajar arduamente, a través de la educación musical, por el rescate social de la infancia y de la juventud en condiciones vulnerables.

De hecho, usted entra a una lista muy privilegiada de músicos a nivel mundial.

Mucho más me importa mi trabajo, la vocación que me une a tantos maestros y directores latinoamericanos -no sólo venezolanos- empeñados en convertir nuestro arte en un poderoso instrumento de desarrollo social y humano.

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Sólo otro músico latinoamericano había recibido esta membresía, el pianista chileno Claudio Arrau, hace 20 años. ¿Considera que el trabajo de América Latina en el mundo de la música clásica está teniendo un mayor reconocimiento?En materia de música sinfónica, América Latina es parte del primer mundo.

Hay un sistema de educación musical masivo y de altos niveles académicos que, en todos los países, ha generado sistemas completos de coros y orquestas, especialmente dedicados a la infancia y a la juventud de medianos y bajos recursos.

No solamente se están generando orquestas y coros de primer nivel, sino solistas, directores y compositores de vanguardia.

¿Cómo ha recibido la noticia de que uno de los músicos que surgieron de su sistema acaba de ser elegido como el mejor artista joven por la Royal Philharmonic Society?

Es una confirmación del inmenso talento artístico y de la estelar carrera internacional de Gustavo Dudamel, que es ya un arquetipo de la juventud musical latinoamericana, un modelo mundial de la nueva generación musical, y que brinda a su país cada día más gloria, accediendo a posiciones más encumbradas y más destacadas en el ámbito sinfónico internacional.

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Aquí también se ha hablado de la influencia que está teniendo su sistema en el Reino Unido, específicamente en Escocia.

El Dr. Richard Holloway, presidente de la junta del Consejo Escocés de las Artes, tuvo la bondad de visitarnos el año pasado, de compartir con nosotros las experiencias venezolanas.

De ese contacto surgió la idea hermosísima de trabajar conjuntamente en Escocia, en la localidad de Stirling, fraguando un proyecto de similares características.

Al mismo tiempo va a ser un bellísimo y trascendental vínculo entre el movimiento musical del Reino Unido y el venezolano.

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¿Se ampliará este proyecto a otras partes de Europa?

Estoy seguro. De hecho, ya en Italia estamos iniciando, con la municipalidad de Reggio Emilia, un proyecto muy bello de intercambio en materia musical preescolar, bajo los auspicios del maestro Claudio Abbado y del proyecto educativo Reggio Children.

También estamos trabajando arduamente en España, en estrecha concordancia con la Federación de las Orquestas Juveniles de España, que preside el maestro José Luis Turina.

Estamos en continuo contacto e intercambio con Francia, que nos envía anualmente profesores, instructores y directores de primer nivel.

Además, estamos iniciando nuestra presencia en Portugal, con miras a nuestra visita a ese país, el próximo año.

¿Tienen proyectos similares en América Latina?

Cada país latinoamericano aspira hoy a consolidar un sistema propio de orquestas y coros juveniles e infantiles.

En todos los países, afortunadamente, los estados reconocen que se trata primordialmente de un proyecto de desarrollo humano.

Por supuesto, se trabaja a través de un arte, en este caso la música, pero el propósito esencial es de carácter socio-comunitario.

Así ha sido ya reconocido por Naciones Unidas y, en particular, por la UNESCO.

¿Cuántos niños se benefician del sistema en Venezuela en estos momentos?

Venezuela tiene 24 provincias y cada una posee su propio sistema orquestal.

La cifra de 265.000 niños y jóvenes incorporados a coros y orquestas es realmente muy representativa del esfuerzo realizado en 33 años.

No ha sido fácil. Estamos apenas comenzando.

A escala histórica, esto es apenas el principio, pero hemos avanzado sustancialmente, en relación con décadas anteriores, sobre todo en relación con el siglo XIX y con la primera mitad del siglo XX, épocas en las cuales el desarrollo musical de nuestro continente era realmente precario.

Éste es un sistema que requiere mucho apoyo político. ¿Lo han tenido ustedes con los diferentes gobiernos venezolanos en los últimos 33 años?

Yo diría que nosotros ejercemos este sistema como la aplicación estricta de la constitución y de la ley, que consagra el derecho de los niños y los jóvenes a la educación musical, especialmente de los que provienen de sectores en riesgo de exclusión.

Se trata de la aplicación estricta de la ley y el Estado garantiza el derecho consagrado por la ley.

¿Tienen algún otro proyecto inmediato en el Reino Unido o en América Latina?

Ahora vamos a iniciar un proyecto de intercambio, de cooperación recíproca, mucho más intenso.

Estamos preparando una segunda visita de la Orquesta Juvenil Simón Bolívar al Reino Unido, en marzo de 2009.

Esto va a multiplicar enormemente nuestros vínculos.

Por otra parte, en América Latina estamos a punto de inaugurar la Orquesta Juvenil Iberoamericana, cuyo concierto de estreno tendrá lugar en El Salvador el 30 de octubre, bajo la dirección de Gustavo Dudamel.

Este proyecto será auspiciado por la Cumbre Iberoamericana y, en particular, ha contado con el apoyo del Dr. Enrique Iglesias, quien está a cargo de la Secretaría General Iberoamericana y ha sido un pionero y un gran líder de esta idea.

Algunos miembros honorarios de la Royal Philharmonic Society

Carl Maria von Weber (1826)
Felix Mendelssohn (1829)
Gioacchino Rossini (1839)
Franz Liszt (1859)
Richard Wagner (1860)
Johannes Brahms (1882)
Giuseppe Verdi (1882)
Antonin Dvorák (1884)
Clara Schumann (1887)
Edvard Grieg (1889)
Serguéi Rachmaninov (1902)
Richard Strauss (1906)
Igor Stravinsky (1921)
Anton Rubinstein (1959)
Aaron Copland (1970)
Yehudi Menuhin (1985)
Claudio Arrau (1988)
José Antonio Abreu (2008)