Cárcel por casa

infografia-secuestro-peqPor María Teresa Arbeláez

Ayer a plena luz del día, miércoles a las 5 de la tarde y un tráfico infernal, unos motorizados interceptaron a un par de hermanos joyeros y los acribillaron. Eso fue en la autopista Francisco Fajardo, la principal arteria que atraviesa de este a oeste la capital venezolana. Unas horas mas tarde, ya en la madrugada del jueves, a pocos kilómetros de allí, más hacia el este de la ciudad, ocurrió otro acribillamiento. Esta vez el ataque fue a dos parejas. Tres personas resultaron muertas y una herida.

Infografía El Nacional (pulsela para ver en tamaño grande).

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Colecta express (El Nacional)
Aumentaron 31% los homicidios en el primer trimestre de 2009 (El Universal)

Esta misma semana la prensa narraba como en el Municipio Baruta habían ocurrido –que se sepa- 36 secuestros express y hoy El Universal da cuenta de que al concluir los primeros 90 días del año los cuerpos policiales han detectado un crecimiento alarmante de los homicidios con respecto al primer trimestre de 2008, pues se ha registrado un aumento de casi 31% en las cifras de homicidios a nivel nacional.

La proyección de los especialistas es que cuando culmine este año habrán ocurrido más de 3000 asesinatos en Caracas y unos 15.000 en todo el país.

Y mientras esto ocurre, los venezolanos no vislumbran un plan serio del gobierno para atacar la inseguridad y garantizarle el derecho fundamental a la vida que tienen los venezolanos. Por eso cada día más uno escucha a sus amigos como asumen como estilo de vida un auto toque de queda. Salir lo estrictamente necesario, evitar la noche y desconfiar hasta de la madre. En el fondo lo caraqueños ya tenemos cárcel por casa.

EL NACIONAL
Jueves 02 de Abril de 2009

Colecta express

Javier Ignacio Mayorca
jmayorca@el-nacional.com

Bruno P. escuchaba un programa de radio sobre la violencia en Caracas mientras se dirigía a buscar a su esposa Dubelys.

Era el miércoles 11 de marzo, y ambos asistirían a una cena pro fondos del ancianato La Chichí, en el Centro Catalán.

El hombre puso atención en las espeluznantes cifras de homicidios, robos y secuestros que hay en la ciudad. Eran tan altas que dudó de la veracidad de la información. “Pensé que eso nunca me pasaría. Pero ese día, a mí me tocó”, recordó.

A las 8:30 pm, el comerciante de artículos de oficina y su esposa llegaron al centro social, en la Tercera Avenida de Los Palos Grandes.

Había tantos visitantes que no pudo entrar al estacionamiento. Le dio el teléfono a su esposa, y le dijo que lo esperara en la puerta mientras él estacionaba más abajo. Un parquero aparentemente cuidaba los vehículos.

El hombre encontró un lugar para su Chevrolet Grand Vitara 2008, a una cuadra de la entrada. Delante de él se estacionaba un Toyota Corolla blanco.

Bruno quitó la vista del otro automóvil para ocultar su computadora portátil en la parte trasera de la camioneta.

Pero poco después se percató de que tres ocupantes del Corolla caminaban hacia él.

“El que estaba más cerca de mí me mostró una pistola y la montó. Era la primera vez que escuchaba ese click. No pude reaccionar. Alguien me agarró por detrás. Me quitaron las llaves del carro, y me dijeron que me fuera con ellos”, relató.

Los delincuentes metieron a Bruno en el asiento trasero del Corolla, mientras que uno de ellos se apoderaba de la camioneta. En minutos, los dos vehículos entraron en la avenida Boyacá rumbo a Guarenas.

En la puerta del Centro Catalán, Dubelys se quedó esperando el regreso de su esposo.

Sin dinero. En la vía, los plagiarios le hicieron mil preguntas a la víctima. Le pasaron la cacha y el cañón de sus armas por la cabeza, para disuadirlo de hablar. Lo amenazaron con matarlo o, en el mejor de los casos, con dispararle en las rodillas para que no pudiese caminar más.

Uno de los antisociales llamó por celular al cómplice que manejaba la camioneta, para orientarlo sobre el camino que debía seguir. Al parecer, no conocía la zona.

No habían llegado a Guarenas cuando Bruno se dio cuenta de que los únicos datos reales que los secuestradores tenían sobre su vida personal venían de su propia billetera.

“Me dijeron que venían siguiéndome desde hace tres días. Pero me di cuenta de que eso no era posible. Yo no tengo rutas ni horarios, y me la paso todo el tiempo viajando al interior. Eso lo hacían para presionarme psicológicamente”, afirmó.

Los plagiarios le anunciaron que iban a exigir el pago de 500.000 bolívares fuertes por su liberación. Bruno sonrió al recordar que en ese momento sólo tenía 50 bolívares fuertes en sus cuentas. “Pensé que los tipos se habían equivocado de persona”, dijo.

Los sujetos lo despojaron de su reloj de pulsera, marca Sector. Pero luego se lo devolvieron porque tenía la correa rota. Más adelante cambiaron de opinión, y se lo quitaron definitivamente. Lo mismo hicieron con su anillo de matrimonio.

“Uno se queda un poco desconcertado, porque no sabe bien qué puede suceder con esos tipos”, expresó.

El trío de atacantes se sorprendió cuando se percataron de que Bruno no tenía teléfono celular. Eso no estaba en los planes. Los delincuentes tienen la norma de no usar sus teléfonos personales para comunicarse con los familiares de las víctimas. Eso los delataría.

Para evitar que las cosas se salieran de control, el propio comerciante les indicó que en la camioneta había un teléfono inalámbrico, que él había sacado de su oficina.

Los plagiarios se detuvieron cuando regresaban por primera vez de Guarenas, en la rampa que conduce al Terminal de Oriente. Allí llamaron desde el inalámbrico al celular de Bruno, que tenía su esposa.

“Yo estaba tan nervioso que ni siquiera me acordaba de mi número de celular. Me había bloqueado totalmente. Pero cuando pudimos llamar, empezó la negociación”, expresó.

Recaudación. En el Centro Catalán, los asistentes a la cena estaban pendientes de lo que sucedía con Bruno. Él frecuenta ese lugar desde que era un niño. Dubelys sospechaba que el comerciante estaba en poder de delincuentes. En la primera llamada le dijeron: “Tenemos a tu esposo, quédate tranquila.

Estamos pidiendo 500.000 bolívares fuertes por él”.

Ella respondió que no tenía esa cantidad. Los secuestradores le recomendaron que empeñara sus pertenencias en un bingo. Una patrulla de Polichacao pasó por el lugar, pero ya la familia de la víctima había decidido resolver esta situación por cuenta propia. Los policías dieron varias vueltas, y se fueron.

La esposa, desesperada, llamó a sus amigos y pidió dinero entre los asistentes a la cena. Se inició una colecta en la que aportaron 200 personas.

Solamente pudo recaudar 120.000 bolívares fuertes.

“Este caso está fácil. Busca 20 más, y te devolvemos a tu esposo”, le dijeron en una conversación posterior. Bruno se sorprendió de la cantidad que su esposa pudo reunir: “Al final, quien paga el rescate es la familia y los amigos”.

Pago y liberación. Tal y como se lo indicaron los plagiarios, Dubelys puso en una bolsa de automercado los 140.000 bolívares fuertes del rescate.

La mujer se fue en un automóvil prestado a la autopista Francisco Fajardo. Los delincuentes le indicaron que condujera sin acompañantes, con todos los vidrios abiertos y las luces intermitentes activadas.

En varias llamadas, le ordenaron que llegara a la bomba Texaco que está entre Caricuao y Montalbán. Frente a una valla, dejó la bolsa con la plata.

Los plagiarios la seguían en otro vehículo desde Plaza Venezuela, y de inmediato recogieron el monto del rescate.

Luego de 3 horas, Bruno recobró su libertad. Los secuestradores, incluso, le dieron 50 bolívares fuertes para que tomara un taxi.

Por recomendación de la Embajada francesa, Bruno hizo la denuncia en la policía judicial.

Los agentes de Antisecuestros concluyeron que estaban ante otra víctima del grupo Los Invisibles, y le recriminaron que pagó con demasiada rapidez.

“Lo más importante es tratar de quedar con vida. El dinero se recupera. La vida no”, reflexionó Bruno.

Aumentaron 31% los homicidios en el primer trimestre de 2009

Gustavo Rodríguez
EL UNIVERSAL

Al concluir los primeros 90 días del año los cuerpos policiales han detectado un crecimiento alarmante respecto al primer trimestre de 2008, pues se ha registrado un aumento de casi 31% en las cifras de homicidios a nivel nacional.

En el primer trimestre de 2008 el ministro del Interior Ramón Rodríguez Chacín anunció el Plan Caracas Segura para enfrentar el ominoso 2007 que dejó un saldo de 13.156 homicidios en el país, entre ellos 2.710 en la capital. Sin embargo, el pasado año las cifras se incrementaron a 14.400 asesinatos a pesar del dispositivo que consistió en la instalación de una tienda de campaña en la plaza de Catia y que se reprodujo en otros tres puntos cardinales de la ciudad.

Hoy sólo quedan las carpas de Plaza Venezuela y la redoma de Petare. La tienda situada en Catia desapareció y a un lado de la plaza fue colocada una caseta policial.

Las cifras no oficiales indican que durante los primeros 90 días del presente año en Caracas hubo 844 homicidios. Es decir 190 homicidios más que durante el primer trimestre de 2008, cuando se registraron 654 crímenes. A nivel nacional la realidad no es más alentadora porque en ese lapso al Ministerio del Interior y Justicia le han reportado 4.659 homicidios, 1.097 asesinatos más que en los primeros tres meses del año anterior, cuando se contabilizaron 3.562 crímenes.

Especialistas consultados indican que al concluir el año 2009 habrá una proyección estimada en 3.300 asesinatos en Caracas y más de 15.000 en todo el país. El doctor Roberto Briceño León, director de la ONG Observatorio Venezolano de la Violencia no es optimista respecto a la violencia, porque a su juicio “no hay políticas públicas, lo que hay son algunas respuestas publicitarias, un show publicitario. Le quitan palabras a algunas cosas y colocan otras. Tenemos un gobierno de palabras”.

“No hay un mensaje claro de que se va a fortalecer la ley y la norma. Todo lo contrario, las propias autoridades expresan un desprecio por la ley y la norma y ello favorece el quiebre institucional”. El sociólogo dijo que hasta el pasado año las autoridades sólo reconocían un aumento de más de mil asesinatos cada año. “De ser así, las proyecciones indican que este año habrá mayor cantidad de homicidios y mayor dolor”.

http://caracas.eluniversal.com/2009/04/02/sucgc_art_aumentaron-31-los-h_1331870.shtml

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One thought on “Cárcel por casa

  1. Y estos fueron los titulares de primera página, el mismo día en algunos diarios regionales:
    73 ASESINADOS A TIROS EN MARZO, El Siglo de Maracay, Estado Aragua
    130 HOMICIOS EN TRES MESES EN CIUDAD GUAYANA, El Correo del Caroní, Estado Bolívar
    418 HOMICIDIOS DURANTE EL PRIMER TRIMESTRE DE 2009, Notitarde, Estado Carabobo

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