Marulanda le gana terreno a Colón

estatuacolongmarulanda-1Según la directora de Fundapatrimonio “para nosotros es vergonzoso lo que Colón hizo en nuestra América. No queremos seguir rindiéndole tributo. No se puede olvidar la historia, pero no podemos seguir en eso”. Con ese nosotros la funcionaria gubernamental se refería a todos los venezolanos, incluyendo desde luego aquellos quienes en septiembre pasado inauguraron una estatua de Manuel Marulanda Vélez en el corazón mismo del 23 de enero, una de las parroquias más populosas de Caracas.
La imagen del guerrillero de la Farc, acusado de decenas de muertes en Colombia es venerada, mientras poco a poco la estatua de Cristóbal Colón, a quien se homenajea en buena parte del mundo, desaparece del mapa caraqueño porque no se le puede seguir rindiendo culto.

Nos imaginamos que pronto le cambiarán los nombres a las avenidas, calles, municipios y otras organizaciones gubernamentales.Mientras tanto, Colette Siwka, historiadora de estudios e innovadora de vocación, escribió una nota al respecto que deseamos  compartir con ustedes. La pueden encontrar a continuación.

Para la memoria:
Gobierno de Colombia expresa su “indignación” por el homenaje a Marulanda

Desmontaron estatua de Cristóbal Colón en El Calvario

Por Colette Siwka
Esta mañana leí la noticia de que ordenaron quitar la estatua de Colón de El Calvario, “para no seguirle rindiendo culto”…! ¿Cómo? ¿Cuál culto?

¿Alguien puede decirme dónde y de qué manera se le rinde o se le rindió culto a Cristóbal Colón? Que yo recuerde, en actos culturales escolares, en los que siempre había que vestirse de indios; ofrenditas florales diplomáticas, o cosas por el estilo, por demás bastante aburridos y en los que nadie sabía muy bien qué era lo que se celebraba, o qué tenía que ver el Sr. Colón con la raza … como yo lo recuerdo, Colón es un personaje medio incomodo entre nosotros, o al menos para mí: no era ¡wuao!. Culto hubo, hay y habrá por Bolívar, Miranda, Sucre, Robert de Niro,  Napoleón, Julio César, Marylin Monroe, Ghandi, Satanás, dioses, y también por los más malos, Mussolini, Franco, el otro bicho, pero ¿por Colón? No se, no me suena, la verdad… estatuitas, plazas, por aquí y por allá, pero ¿culto?…

Sí, descubrió América, ajá, pero, primero digamos que fue por error; segundo, ni siquiera le pusieron su nombre a las tierras reciñe encontradas (América); tercero, pero no último, no le fue bien en la vida, en casi nada…

La imagen que me ha llegado de Colón es más bien gris, nada súper especial; aunque hay muchísimo de especial en su momento histórico, en su cuento!

Es como obvio que las medidas oficiales del día de hoy contra el Sr. Colón no tienen nada que ver con la historia; nuestros personeros oficiales fastidian a Colón por las razones equivocadas, o, en todo caso, sin razones evidentes: no fue un soldado, no fue un sacerdote, no fue un gobernante, no fue un conquistador, y, por supuesto, no tuvo nada que ver con “genocidios”. No tengo en mi memoria ninguna información de que Colón haya matado a nadie, pero no se, si alguien tiene el dato, por favor, mándemelo. Tampoco fue un “héroe”, en los términos de esa época…valiente, sí.

Todavía hoy no se con precisión si era italiano, español, judío, masón, o todo esto junto. Lo que si se es que era un navegante, y lo que hoy pudiésemos llamar un “emprendedor”, pero, para su época y en el tiempo que le toco vivir, fue más bien un perdedor; tuvo que arrastrarse, rogar, llorar; se le alzaron sus marineros y por un pelín no se muere en su aventura; luego, los reyes no le “pagaron”, ni con tierras, ni con dinero, ni con nada, ni a él ni a sus descendientes, que pasaron bastante tiempo peleando el caso, y, para colmo, fue hecho preso, y finalmente, terminó en la ruina.

A finales del siglo XV, que es cuando todo este cuento sucede, Europa, (y España, claro), está en el medio de una crisis terrible, con un sistema feudal -incluida la versión española de feudalismo, el “señorío”- en la que sólo tienen derechos y privilegios los hijos primogénitos y los demás, nada de nada, haciendo aguas por todos lados, con un incontenible desarrollo de lo que hoy llamaríamos, (si no implicase lo que implica) una gran población “marginal” a los feudos, con muy diversas actividades económicas, creencias, cultura, etc., bien distinta a la de los feudos: eran los burgos, y los burgueses, es decir, las ciudades.

Una Europa, “superpoblada” (esta es una historia interesantísima que cualquier día conversamos), en la que no cabe la gente, y esa gente, además, está empezando a entender que es terriblemente infeliz, porque es judía, y perseguida, o es mora, y perseguida, o es de alguna rama cristiana, y perseguida, o es un siervo, y perseguido, o es el 2°, o 3er, o equis hijo sin derechos, ni herencia, ni nada, o, lo que sea, pero los llamados “grandes descubrimientos geográficos del siglo XV”, (uno de los hitos marcadores del paso de occidente hacia la Edad Moderna, según la llamada “historia oficial” mundial, al igual que la aparición de la imprenta, etc. etc.) son principalmente, y en mi visión, generados por la desesperación de toda esa gente, y, claro, la casualidad.

Ciertamente, también por la creatividad y el ingenio humano -Colón sostuvo la tesis de la redondez de la tierra (no fue el único ni el primero) y la demostró, lo que no sabía era que se iba a encontrar con otro continente, justo en el medio- creatividad e ingenio que se activan en estos episodios de desesperación colectiva. Y desesperado estaba Colón, y desesperados los que se montaron en sus carabelitas: preferían cualquier cosa a seguir presos, perseguidos, acosados…

Y, por cierto, eso echa por tierra -mejor dicho, echa por la borda- unas cuantas tesis que bastante daño que nos han hecho,  como la de que los genes de esos primeros descubridores estaban “dañados”; dañados, en cualquier caso, estaban los de una parte de la realeza europea, por la endogamia requerida por los procesos sucesorales y demás yerbas, (pero la realeza se demoró todavía un buen rato en venir a este continente, y, definitivamente, ¡no empezó a llegar por Venezuela!); las causales, o delitos, para estar preso o perseguido en el siglo XV no son los de hoy en día, en que existe una gigantesca batería de derechos humanos y derechos de todo tipo que es impensable en el siglo XV: estaban presos los judíos, por judíos o por marranos, o aquel siervo que no quiso o protestó lo del derecho de pernada de su señor, y también por ladrón y muchas otras cosas … pero los que se montaron en las cascaritas Pinta, Niña y Santa María, fueron, fundamentalmente, además de presos, perseguidos y desesperados. Según la cultura general de la época, la tierra, plana por supuesto (como bien afirmaba Manolito el de Quino), terminaba en el Peñón de Gibraltar, después del cual, uno se caía en el averno, el infierno, pues, y punto: fuego, ollas, diablo, etc.. ¡Cómo sería la desesperación, entonces, para atreverse a montarse en esas cosas, con un Sr. medio desconocido y no muy carismático! Después claro que si, cuando apareció el oro, etc.! Pero ¿Colón?, ¿en 1492? ¡Que va!

Recuerdo a un compañero de mis años de la Escuela de Historia, UCV -que fue un famoso y apasionado velerista- a quien tuve el privilegio de escucharle la fascinante historia de la hazaña “tecnológica” del descubrimiento: resulta que el estado del arte de la navegación (viento y brazos), en esa época, combinado con una geografía insólita, desconocida, el Caribe, donde, de repente, se instala, por muchos días, la “calma chicha”, y no se mueve ni una hoja, hizo del evento algo extremadamente difícil. Sin embargo, España fue considerada, por mucho tiempo, la Reina de los Mares, hasta que a los ingleses, hartos de esa supremacía naval, se les ocurrió un avance tecnológico descomunal, que cambió la historia de occidente: la vela escuadra! ¡Y se acabó el imperio naval de España!…y el Caribe y otros mares se llenaron de piratas, aventureros…pero esa es otra historia…bellísima!

Es una verdadera lástima que estas fascinantes historias no se conozcan o se conozcan muy poco. Lo más lamentable es que, al paso que vamos, este empeño oficial en poner al Sr. Colón a saltar de plaza en plaza y a acusarlo de cuanta cosa malévola se les ocurra, terminará dándole una aureola de mártir, de demonio malvado, de victima, de héroe, (dependiendo del lado en que estén colocados los mirones de las noticias) que, en honor a la verdad, no merece. O sea, ni lo uno ni lo otro.

En todo caso, su tenacidad, (la de Colón, digo) su perseverancia, su pasión por conocer y experimentar , su “oficio”, con la astronomía, con sus compases, escuadras, mapas y demás, y la hazaña misma de atravesar el Atlántico en las perolitas esas (cuando de pequeños llevé a mis hijos a ver “la réplica” , tamaño natural, de la Nao Santa María en el Parque del Este, ¡por poco me desmayo del susto imaginando ese viaje!), si son meritorios, y son temas bellísimos en la historia de la ciencia y la tecnología…sería una nota hacer algún evento con este tema, así sea “doméstico

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2 pensamientos en “Marulanda le gana terreno a Colón

  1. muy interesante la reflexion sobre cristobal colon de la historiadora Siwka, en cuanto al “nosotros” de la funcionaria, no creo que englobe a todos los venezolanos sino a los que tienen el poder….

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