El Ivic a los 50 es un valle de pasiones

elnac_20090219_ciud2_4_1_g1Por María Teresa Arbeláez

A principios de esta semana una reconocida investigadora del Ivic alarmada comentaba cómo en ese momento estaba recorriendo las carreteras interna , allá en el recóndito y silencioso Altos de Pipe, una caravana roja rojita, festejando con cornetas y gritos la victoria chavista del domingo.

Infografía: El Nacional.  Nota: El orden correcto de los nombres: Raimundo Villegas, Egidio Romano y Ljhis Carbonell

La caravana, sin embargo, no sorprendió a nadie porque el  Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, uno de los centros de investigación científica más importante del país y otrora de América Latina, es ahora un sitio donde la política impregna los microscopios y empapa las batas de los científicos tiñéndolas de rojo, so pena de vivir un pequeño infierno.

Ese ambiente politiquero fue lo que reflejó  un reportaje en el diario El Nacional en el que la periodista Carolina Conde recogía en el titulo la esencia de la situación “Politización y fuga de cerebros empañan celebración de 50 años del IVIC “. (ver el articulo más adelante).

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Entre otros elementos el artículo publicado  el 19 de de febrero, expresa que uno de los problemas más graves de la institución es la fuga de cerebros, especialmente de  jóvenes, ante los bajos sueldos, cuestión que no es única del Ivic, pues ese es uno de los problemas más graves que confrontan  las universidades del país.

“En 2004 había 103 investigadores y 26 posdoctorantes, de acuerdo con el último informe anual publicado por el instituto. A finales de 2007, la cifra se mantuvo algo similar: 112 investigadores y 33 posdoctorantes, según información suministrada por la coordinación técnica”.

El crecimiento, en cambio, se ha verificado en el sectoburocrático: De 260 empleados en 2004, se pasó a 383 en 2007.

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Foto: Angel Viloria

Estas cifras fueron rebatidas el viernes 20 en la noche, por el actual director del Ivic, Angel Viloria y el ex director Máximo García Sucre quienes, en una entrevista en Venezolana de Televisión , sostuvieron que quienes se han ido del Ivic son los investigadores viejos que no creen en el proceso ni quieren trabajar por el país, “que tienen un dolar en la cabeza, dijo Viloria”, pero que pronto van a comenzar a regresar debido a la crisis económica mundial.

Los dos investigadores se explayaron como el Ivic ha crecido en sedes -en Zulia y Mérida- y como trabaja para el país. Mostraron un cuadro estadístico, pero no mencionaron una sola cifra.

Según El Nacional el Ivic vive una crisis silenciosa ocasionada entre otras cosas por la designación de las autoridades en contra de la recomendación de la asamblea de investigdores,  la polémica destitución como jefe de laboratorio de un científico por haber emitido opinión, y la participación del personal administrativo en decisiones de carácter netamente académicas. Una crisis nada científica y sí muy política.

A esto reponde Viloria con  que el Estado, quien financia y pauta las directrices del instituto (por ser este un organismo estatal) tiene todo el derecho de nombrar a un director de confianza para que ejecute los planes en materia de ciencia y tecnología.

Foto: Máximo García Sucre

Mientras que García Sucre explicó que “El Ivic se ha volteado hacia la colectividad. La política que se hace ahora va más acorde con los problemas que se plantea el país y con sus posibles soluciones”, aseguró. “El debate en el IVIC ha subido de nivel tanto cuantitativa como cualitativamente, dado que ahora hay mayor participación y se escuchan a más sectores: a los obreros, al personal administrativo, al científico y a los estudiantes”.

Lo cierto es que aquellos edificios rodeados de una envidiable vegetación, invadida aún por la neblina mañanera y el canto de los pájaros, no ofrecen hoy el sosiego necesario para estimular la cración del conocimiento. Su tranquilidad  es interrumpida por el corneteo que un día se traduce en una caravana, pero el otro en una amenaza o una destitución.

Leer en ABN la versión de la entrevista de VTV
Director del Ivic desmiente acusaciones sobre politización del organismo

Lea a continuación el reportaje de El Nacional.

Politización y fuga de cerebros empañan celebración de 50 años del IVIC

La designación de nuevas autoridades en contra de la recomendación de la asamblea, la polémica destitución de un científico y la imposibilidad de retener a los investigadores jóvenes han llevado a una crisis silenciosa al Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, justo a cincuenta años de su fundación.

La imposibilidad de la retención de posdoctorantes y estudiantes de maestrías y doctorados en los laboratorios del IVIC, quizá es uno de los problemas más graves que afronta el organismo. A pesar de que el instituto recibe en la actualidad más recursos que en épocas pasadas -a lo que se añaden los aportes de la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación-, no ha aumentado la plantilla de científicos.

En 2004 había 103 investigadores y 26 posdoctorantes, de acuerdo con el último informe anual publicado por el instituto. A finales de 2007, la cifra se mantuvo algo similar: 112 investigadores y 33 posdoctorantes, según información suministrada por la coordinación técnica.

El aumento de personal ocurrió en un área distinta a la científica, la administrativa.

De 260 empleados en 2004, se pasó a 383 en 2007. “Hay más burocracia interna. Se ha perdido eficiencia. ¿Cómo se va a engrosar el número de empleados administrativos, y no el de científicos?”, preguntó Egidio Romano, ex director del IVIC desde 1997 hasta 2004.

La causa: bajos sueldos para enganchar a los más jóvenes.

A pesar de que son más altos que los de profesores universitarios de centros educativos públicos, no son atractivos.

“Un individuo que se gradúa de químico de la UCV o de biólogo de la USB y que tiene un doctorado, suele tener de 28 a 32 años de edad. Su sueldo básico aquí no llega a 2.000 bolívares fuertes. Eso no es atractivo, más aún si se le suman otras limitantes, como el deterioro de la convivencia por asuntos políticos y difíciles condiciones de trabajo por la dificultad de obtención de permisos para importar materiales para estudio, entre otros”, señaló Romano.

Pero no sólo se van los más jóvenes; también se marchan, incluso del país, los investigadores de larga trayectoria. “La lista es larga. Afuera son recibidos con los brazos abiertos porque son reconocidos y son buenos”, indicó Luis Carbonell, quien fue director del IVIC entre 1974 y 1980.

Una ciencia más política. Sin la venia de la Asamblea de Investigadores, Máximo García Sucre fue nombrado director del IVIC en octubre de 2004. A pesar de que 80 científicos rechazaron su postulación y sólo 10 decidieron apoyarlo, la entonces ministra de Ciencia y Tecnología, Yadira Córdoba, obvió el sentir de los académicos.

Ese episodio fue sólo el comienzo de la interferencia de la política oficial en las decisiones académicas del instituto.

“El presidente de la república ha dicho, explícitamente, que sin ciencia y tecnología la revolución bolivariana no podrá funcionar. Estamos conscientes de eso y, en ese sentido, tenemos una gran responsabilidad”, dijo hace dos años García Sucre, el hombre que removió a Claudio Mendoza de su cargo como jefe del Laboratorio de Física Computacional, debido a la publicación de un artículo que abordaba las implicaciones de que Venezuela desarrollara energía nuclear.

A pesar de que las autoridades del instituto recalcaron en esa ocasión que todo era parte de una “decisión completamente normal”, muchos investigadores, especialmente aquellos reunidos en la Asociación Venezolana para el Avance de la Ciencia, consideraron la decisión como arbitraria.

Egidio Romano, ex director del IVIC desde 1997 hasta 2004, indicó que la elección del actual director, Ángel Viloria, también fue una decisión política.

“En 2007, el candidato recomendado por los investigadores (Reinaldo Marín, titular del Laboratorio de Bioenergética Celular) no fue designado. Se escogió el investigador recomendado por el personal administrativo, en su primera participación en la historia.

Todo es cuestión de vulgar política. ¿Quiénes deberían recomendar quién dirigirá la institución? Los investigadores”, enfatizó.

La realización de foros políticos dentro de la institución (como ocurrió hace unas semanas sobre la enmienda constitucional) y la imposibilidad de usar los correos electrónicos para otros fines que no sean académicos son algunas de las restricciones que sufren los investigadores en la actualidad.

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One thought on “El Ivic a los 50 es un valle de pasiones

  1. Maria T. las fotografias estan equivocadas; el orden de los mombres sería Villegas, Romano, Carbonel, metidas de pata de El Nacional

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