chavez-en-bynPor: Juan Pablo Arocha

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Fotografía: Tal Cual

José Tadeo Monagas y Guzmán Blanco fueron precursores en la instauración de fechas nacionales personalistas. Pérez Jiménez acostumbraba la celebración de la “Semana de la Patria”

Hugo Chávez no es el único presidente venezolano que ha tenido la ocurrencia de decretar una fecha nacional para celebrar una gesta personal.

Durante el gobierno de José Tadeo Monagas (1847-1851) se ordenó incluir en el calendario patrio la conmemoración del 24 de enero de 1848, día en la que el mandatario instauró su dictadura al encabezar un asalto al Congreso Nacional que desocupó las curules críticas y rompió con la independencia de poderes.

La referencia la hace Elías Pino Iturrieta, miembro de la Academia Nacional de Historia de Venezuela, para quien la decisión del presidente Chávez de declarar un asueto ayer por sus diez años en la jefatura del Estado rompe con una tradición. “Antes las fechas patrias tenían que ser deliberadas por el Congreso, así como los traslados de restos al Panteón. Era necesario realizarlo por Ley”.

Hasta la llegada de Chávez a Miraflores, la asunción de un ciudadano a la Presidencia de la República era un mero “acto administrativo” con un protocolo establecido, recuerda la historiadora Inés Quintero.

Bajo la administración de Luis Herrera Campins se aprobó una enmienda a la Constitución de 1961 para establecer que ya no sería el 2 de marzo ­en coincidencia con la instalación del primer Congreso en 1811­ cuando se realizaría el traspaso de mando en el Ejecutivo. “Se acordó el 2 de febrero para que no hubiese tanta distancia entre los resultados electorales y la toma de posesión”.

EN LA DICTADURA
Los gobiernos que siguieron a la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez se cuidaron de instaurar fechas que pudiesen causar incomodidad a algún sector político.

Quintero reconoce que pese a que Rafael Caldera y Rómulo Betancourt ­firmantes del Pacto de Punto Fijo­ tuvieron la oportunidad de hacerlo, nunca decretaron este episodio como fiesta nacional. La también integrante de la Academia Nacional de la Historia explica que ha sido tradicional la celebración del 23 de enero, pero nunca ha ingresado al calendario venezolano como asueto.

Haber incluido la conmemoración de la caída de Pérez Jiménez como festividad nacional quizás habría sido comparado con las prácticas del dictador. El depuesto gobernante hizo costumbre la celebración de “La semana de la patria”, que se iniciaba el 2 de diciembre en recuerdo del inicio de su mandato en 1952. “Era un día de asueto, donde llevaban a los trabajadores a un acto público en Los Próceres”, comenta Pino Iturrieta.

DEL VIEJO SIGLO
La decisión de declarar el 2 de febrero como un asueto nacional la informó Chávez en la noche del sábado, en declaraciones que ofreció a la prensa tras culminar un juego de softbol en el que participó en Fuerte Tiuna.

La medida se tomó para que los trabajadores pudieran “acompañar a la revolución” en la celebración de sus diez años, confesó el domingo el vicepresidente de la República, Ramón Carrizález, aunque prometió sanciones administrativas contra las empresas que no acataran la medida.

Pino Iturrieta y Quintero coinciden en destacar que, incluso en pleno siglo XIX, se respetaba mucho más las instituciones. “Aunque muchas veces se realizada por iniciativa presidencial, se decidía en acuerdo con el Congreso de la República. Se contemplaba la formalidad entre los poderes”.

Quintero cree que las prácticas de instaurar fechas patrias de acuerdo a las gestas de los jefes de Estado habían quedado en el siglo XIX. Recuerda que el presidente Antonio Guzmán Blanco también acostumbraba organizar festejos para conmemorar su llegada al poder el 27 de abril de 1870, cuando triunfó la llamaba “Revolución Azul” contra Juan Crisóstomo Falcón.